domingo, 23 de febrero de 2014

El ejercicio físico ayuda a evitar la degeneración macular del ojo

Con los años, la degeneración macular senil es una de las causas más comunes de ceguera. Ensayos efectuados por investigadores de EE. UU. han mostrado que los ratones que realizaban ejercicio físico podían retrasar la progresión de la enfermedad. Este estudio se ha publicado en la revista Journal of Neuroscience.

Científicos de la Universidad de Emory (Atlanta, EE: UU.) hicieron que un grupo de ratones corriera en una rueda una hora al día durante dos semanas. A continuación, se les expuso a estímulos que provocaban degeneración de la retina y, posteriormente, se les tuvo dos semanas más realizando ejercicio.

En comparación con los ratones inactivos del grupo de control, en el ensayo se observó que los ratones activos perdieron solo la mitad de las células fotorreceptoras. Además, sus células retinianas eran más sensibles a la luz y tenían más proteína BDNF (factor neurótrófico derivado del cerebro), de la que ya se había observado una correlación con los efectos beneficiosos del ejercicio en estudios anteriores. Se demostró que si se bloqueaban los receptores de BDNF en los animales activos, la función retiniana era tan deficiente como la de los ratones inactivos.

«Esta es la primera vez que se observa que el ejercicio tiene un efecto directo en la visión y en la salud de la retina», afirmó la autora del estudio Machelle Pardue. Las personas con riesgo de padecer degeneración macular o que tengan los primeros síntomas pueden de este modo retardar la progresión de la enfermedad.

sábado, 25 de enero de 2014

La exposición a temperaturas frías puede ayudar perder peso

El ambiente cálido predispone a engordar

La exposición regular al frío leve puede ser una manera saludable y sostenible de ayudar a las personas a perder peso, según publican los autores de una nueva investigación en “Trends in Endocrinology Metabolism”. Por otro lado, esto significa que los hogares y las oficinas que son cálidos y agradables podrían ser en parte responsables de que engordemos.

"Dado que la mayoría de nosotros estamos expuestos a las condiciones del interior el 90% de las veces, vale la pena explorar los aspectos sanitarios de la temperatura ambiente", dijo el primer autor del artículo, Wouter van Marken Lichtenbelt, del Centro Médico de la Universidad de Maastricht, Países Bajos.

"¿Qué pasaría si dejamos que nuestros cuerpos funcionan de nuevo para controlar la temperatura corporal? Nuestra hipótesis es que el ambiente térmico afecta a la salud humana y, más concretamente, que una exposición frecuente al frío leve puede afectar significativamente nuestro gasto de energía durante periodos de tiempo sostenidos", argumenta.

Marken Lichtenbelt y sus colegas comenzaron a estudiar los efectos del frío leve hace unos diez años. Según estos científicos, tienen pruebas que sugieren que una temperatura interior más variable, una que se deja a la deriva junto con la temperatura exterior, podría ser beneficiosa, aunque los efectos a largo plazo todavía necesitan una mayor investigación.

Un grupo de investigación de Japón encontró una disminución de la grasa corporal después de que los participantes pasaran dos horas por día a 17 grados Celsius durante seis semanas. El equipo de Países Bajos también vio que la gente se acostumbra al frío con el tiempo y tras seis horas al día en temperaturas frías por un período de diez días, la gente en su estudio aumentó la grasa parda o marrón, se sentía más cómoda y tiritó menos a 15 grados.

En las personas jóvenes y de mediana edad, al menos, la producción de calor para no temblar puede suponer desde un pequeño porcentaje hasta un 30% del presupuesto de energía del cuerpo, destacan los científicos. Eso significa que temperaturas más bajas pueden afectar significativamente la cantidad de energía que una persona gasta en general.

Así que, según los autores del estudio, tal vez, además de practicar ejercicio, tenemos que entrenarnos para pasar más tiempo en el frío. "La temperatura interior en la mayoría de los edificios está regulada para minimizar el porcentaje de personas insatisfechas", escriben los investigadores.

"Esto se traduce en temperaturas relativamente altas de interior en invierno. Esto es evidente en las oficinas, en las viviendas y es más pronunciado en los centros de atención y hospitales. Por falta de exposición a ambientes con  temperatura variada, poblaciones enteras pueden ser propensas a desarrollar enfermedades como la obesidad. Además, las personas se vuelven vulnerables a los cambios repentinos en la temperatura ambiente", concluyen.

sábado, 4 de enero de 2014

La risa puede reducir la tensión y la ansiedad y fortalecer el sistema inmunológico

La risa puede ser un buen recurso para mejorar la calidad de vida de algunos enfermos, ya que hay varios estudios que apuntan que puede ayudar a reducir los niveles de tensión y ansiedad, además de facilitar el fortalecimiento del sistema inmunológico, según el encargado del área de atención y servicio a los voluntarios en la organización mexicana Risaterapia, Luis González Imbert.
"La risa es una práctica acertada que además de reducir los niveles de tensión y ansiedad, fortalece el sistema inmunológico", ha indicado González Imbert en un artículo publicado por la agencia Investigación y Desarrollo, en el que se recuerda que los adultos suelen reír entre 15 y 100 veces al día, una incidencia "muy baja" si se compara con los niños, que ríen una media de 300 veces diarias.
Este fortalecimiento del sistema inmunológico se produce al liberar una gran cantidad de endorfinas que protegen al organismo de infecciones que lo hacen más resistente a "enfermedades crónico-degenerativas como las cardiovasculares, diabetes, hipertensión o cáncer".
"La risa disminuye la hipertensión al aumentar el riego sanguíneo,  cuenta con capacidad para aliviar el estreñimiento e incrementa la concentración de colágeno, una proteína contenida en la piel que se deteriora con el paso de la edad al perder elasticidad, tersura y firmeza, y además retarda el envejecimiento", ha afirmado esta agencia.
La risa también permite liberar lipoproteínas en la sangre, lo que favorece la reducción del nivel de colesterol, un problema generado por un estilo de vida malsano como el sedentarismo o el sobrepeso. Además, también hay estudios que apuntan que la risa puede ayudar a retrasar el envejecimiento y a aliviar el estreñimiento.
Por todo ello, González Imbert considera que la risa es "un elemento esencial para acelerar la recuperación de los pacientes, aminorar el dolor generado por los diferentes procesos internos que enfrenta ante cierto padecimiento y ayuda a liberar la ansiedad producida por el estrés".
Además, a su juicio es indiferente que la risa sea natural o ensayada, ya que ambas "tienen casi los mismos beneficios". En ambos casos ayuda a relajar los músculos tensos y a quemar calorías, ya que al reír "se movilizan unos 400 músculos del cuerpo"

viernes, 20 de diciembre de 2013

Por qué el estrés hace ganar peso

Una situación estresante impulsa a a comer aquellos alimentos llamados "de recompensa". 
El 40% de las personas incrementa su consumo de alimentos calóricos en situaciones de estrés y nerviosismo, según aseguran el coordinador del Grupo de Trabajo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), Albert Lecube, y la secretaria general de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), Susana Monereo.

El estrés, explicaron, funciona como un ritmo circadiano e interactúa con otros sistemas para regular una gran variedad de funciones endocrinas, inmunológicas, metabólicas y cardiovasculares. Así, más allá de la influencia que pueden tener los niveles de insulina, el estrés produce la activación del eje hipotálamo-hipofisario-glándula adrenal, favoreciendo la producción de corticoides por las glándulas adrenales. De hecho, en el cerebro hay receptores para esta hormona que al ser estimulados actúan como factores de transcripción o regulando la expresión de algunos genes.

"El estrés es una causa de ganancia ponderal. Cuando estamos en una situación estresante tenemos tendencia a comer aquellos alimentos llamados de 'recompensa', que son los que nos dan un mayor placer, ya que son ricos en azúcares y grasas", señaló Lecube, para advertir de que la población de mayor riesgo son los niños y adolescentes debido a que su cerebro no está del todo desarrollado y, por tanto, adquieren unos hábitos alimenticios que, en un futuro, pueden provocar sobrepeso u obesidad.

Ahora bien, la secretaria general de SEEDO ha recordado que los alimentos calóricos sólo producen un "bienestar" por un periodo corto de tiempo, por lo que cuando una persona está estresada y consume compulsivamente comida de alto contenido graso para "paliar" su estrés, a los pocos minutos de dicha ingesta vuelve a padecer ese nerviosismo.

"El mejor tratamiento es el orden, comer bien, no estar todo el día picando, dormir adecuadamente y practicar diariamente ejercicio", indicó Monereo, para recordar que el 62% de la población española tiene problemas de peso y que, de ellos, el 22% padece obesidad. En este sentido, la especialista ha rechazado las llamadas "dietas milagro" ya que este tipo de alimentación "acaba siempre en obesidad".

El coordinador del Grupo de Trabajo de Obesidad de la SEEN precisó que aquellas personas que, inicialmente, antes de sufrir el estímulo estresante, tienen sobrepeso u obesidad leve son más propensas a incrementar su ingesta calórica y, por ende, su peso. Por el contrario, aquellas con un peso inicial de normalidad o con bajo peso suelen responder a las situaciones de estrés no modificando su ingesta.

"Estas observaciones permiten sugerir que la diferencia entre unos y otros que justificara esta distinta respuesta podrían ser las concentraciones de insulina, mayores en aquellos con mayor índice de masa corporal", recalcó Lecube, quien, asimismo, expuso que los padres que están estresados se lo suelen contagiar a sus hijos provocando que éstos coman más alimentos calóricos y azucarados.

sábado, 7 de diciembre de 2013

El café mejora la circulación sanguínea de los vasos pequeños

En estudios anteriores se ha observado una relación entre el consumo de café y la mejora de la función arterial. Ahora, un estudio realizado en Japón indica que la cafeína también puede influir en la circulación sanguínea de los vasos pequeños. Este estudio se ha presentado en las sesiones científicas de la American Heart Association de 2013.

Los investigadores (Universidad de Ryukyus, Okinawa) pidieron a 27 participantes (con edades comprendidas entre los 22 y los 30 años), que normalmente no consumían café, que tomaran una taza de café normal o descafeinado. Dos días después, se les pidió que consumieran el otro tipo de café. Los investigadores y los participantes no sabían qué tipo de café se estaba consumiendo en cada momento.

Las mediciones posteriores pusieron de manifiesto un aumento del 30 por ciento de la circulación sanguínea durante 75 minutos tras el consumo de café normal (con cafeína). La tensión arterial también fue ligeramente superior, mientras que la frecuencia cardíaca fue igual tras el consumo de ambos tipos de café.

Los investigadores creen que es posible que la cafeína abra los vasos sanguíneos y reduzca la inflamación. “Si determinamos el mecanismo de acción de estos efectos positivos del café, podríamos disponer de una nueva opción de tratamiento de las enfermedades cardiovasculares en el futuro”, señala el investigador principal Masato Tsutsui.
Así, en ciertas condiciones, el café podría ayudar al tratamiento de enfermedades relacionada con la microcirculación de las arterias.

lunes, 25 de noviembre de 2013

La importancia de dormir bien

¿Por qué dormimos? ¿Qué utilidad tiene? ¿Cuáles son los peligros de la deprivación del sueño? Interesante conferencia por uno de los mayores expertos internacionales...

lunes, 28 de octubre de 2013

El ejercicio físico aumenta sustancias implicadas en el desarrollo neuronal

Los estudiantes que realizan deporte de forma habitual obtienen mejores resultados académicos que aquellos que llevan una vida sedentaria.
Científicos del Instituto de Investigación Sanitaria del Clínico INCLIVA han comprobado en una investigación que el ejercicio físico aumenta dos sustancias implicadas en el desarrollo neuronal y que asimismo los estudiantes que realizan deporte de forma habitual obtienen mejores resultados académicos que aquellos que llevan una vida sedentaria. En el estudio, los investigadores trataron de averiguar si más allá de la estadística había evidencias fisiológicas de que los estudiantes que realizan deporte de forma habitual obtienen mejores resultados académicos que aquellos que llevan una vida sedentaria. Para ello, analizaron a 16 adolescentes. El estudio, publicado “The Journal of Musculoskeletal and Neuronal Interactions” ha sido desarrollado por dos Grupos de Investigación de INCLIVA; el grupo del Prof. José Viña, catedrático del Departamento de Fisiología de la Universitat de Valencia y el grupo de la Prof. Cecilia Martínez Costa, especialista del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico de Valencia. Al respecto, el catedrático José Viña ha explicado que "contrariamente a lo que se pensaba hace unos años, no nacemos con un número determinado de neuronas que mueren conforme envejecemos, sino que también se producen durante la vida adulta". De hecho, ha señalado que estudios recientes "confirman" que la máxima latina 'mens sana in corpore sano' es "una realidad" ya que "está demostrado que el ejercicio físico ejerce una función protectora en el tejido nervioso". Así, ha constatado que actividades como correr o caminar, ejercen una acción beneficiosa al mejorar la habilidad cognitiva, prevenir el envejecimiento cerebral, mejorar el déficit neurológico y motor causado por algunas patologías neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer. De igual modo, los estudiantes que realizan deporte de forma habitual obtienen mejores resultados académicos que aquellos que llevan una vida sedentaria. Al respecto, la Prof. Martínez Costa, pediatra del Hospital Clínico de Valencia, ha explicado que para realizar el estudio se midieron, mediante análisis de plasma, los niveles de dos proteínas, BDNF- Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro - y la IGF-1 - Factor de Crecimiento Insulínico tipo 1-, dos sustancias que están directamente relacionadas con el crecimiento del tejido nervioso y neuronal. El análisis se realizó a 16 adolescentes con edades comprendidas entre los 14 y los 16 años, divididos en dos grupos claramente diferenciados: un grupo formado por aquellos que únicamente practicaban deporte durante las clases de educación física en el colegio y otro formado por ciclistas adolescentes que entrenaban habitualmente. La investigación demostró que los niveles de las dos proteínas relacionadas con las neuronas objeto del estudio son "muy superiores" en los adolescentes que realizan un deporte de forma habitual: un 100% más de BDNF y de IGF-1 en los adolescentes deportistas que en los "sedentarios". De este modo, la investigación ha constatado que la actividad física en niños y adolescentes "no sólo contribuye a optimizar la forma física y a promover hábitos de vida saludable, sino que probablemente también contribuye a la mejora del rendimiento intelectual". El primer autor de este estudio, Helios Pareja, señala que es la inducción de factores implicados en la plasticidad neuronal el mecanismo por el que se produce esta mejora.

La artrosis ya no es sólo una enfermedad de gente mayor

El deporte, algunas profesiones o la herencia genética hacen que cada vez haya más gente joven que la sufre y que ve cómo su calidad de vida disminuye.
En España hay más de siete millones de personas mayores de 20 años con artrosis de rodilla, mano o columna, según datos de la Sociedad Española de Reumatología (SER), una enfermedad reumática que supone un gasto anual de unos 4.800 millones de euros para la administración, el 0,5% del PIB español. Así lo ha denunciado con motivo del Día Mundial de la Artrosis, que se celebró el pasado 12 de octubre, la Liga Reumatológica Española (LIRE) que pone de manifiesto estos datos y hace una llamada a las autoridades sanitarias y a la población para que actúen ante esta enfermedad. De este gasto, el 46% de este importe corresponde a gastos asistenciales, el 22% a bajas laborales, el 13% a ingresos hospitalarios, el 7% a pruebas diagnósticas y sólo el 5% a medicamentos. Además, alertan, el aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población harán que la artrosis se convierta en la cuarta causa de discapacidad en el año 2020, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). "La artrosis ya no es sólo una enfermedad de gente mayor. El deporte, algunas profesiones o la herencia genética hacen que cada vez haya más gente joven que la sufre y que ve cómo su calidad de vida disminuye. Es necesario que se tomen medidas preventivas y se pongan en marcha planes nacionales de actuación para un mejor abordaje de la enfermedad", ha afirmado el presidente de la LIRE, Benito Martos. Los principales síntomas de este trastorno son dolor en la articulación al moverla, rigidez en la articulación después de un período de reposo, entumecimiento o hinchazón, y crujidos o sensación de roce al realizar algún movimiento. Ante esto, los especialistas aconsejan que los pacientes tomen una serie de medidas higiénicas para llevar mejor la enfermedad, como podrían ser perder peso y llevar una dieta equilibrada, utilizar un calzado adecuado o realizar ejercicios suaves (como caminar por terrenos llanos o hacer ejercicios en el agua). Todos estos cuidados pueden ayudar a mejorar los síntomas de la enfermedad pero en función del grado de artrosis y de su localización, suele ser necesario combinar estas terapias con medicación, ya sea con antinflamatorios y/o analgésicos en las fases agudas de la enfermedad (en las que hay más dolor) o con medicamentos condroprotectores (protectores de la articulación, como el condroitín sulfato) específicos para tratar la artrosis a largo plazo y que alivian el dolor, mejoran la movilidad y tienen capacidad para frenar el deterioro de la articulación.

martes, 8 de octubre de 2013

El ejercicio, potencialmente tan eficaz como muchos de los medicamentos

Investigadores de la Escuela de Económicas de Londres, en Reino Unido; el Instituto de Cuidados de la Salud de la Escuela de Medicina de Harvard, en Cambridge, Massachusetts, y la Universidad de Stanford, en Palo Alto, California, Estados Unidos, aconsejan que el ejercicio sea considerado como una alternativa viable a o junto a la terapia con medicamentos, puesto que es potencialmente igual de eficaz para enfermedades comunes. Estos científicos compararon la efectividad del ejercicio con los fármacos sobre la mortalidad en cuatro condiciones: prevención secundaria de la cardiopatía coronaria, la rehabilitación del accidente cerebrovascular, el tratamiento de la insuficiencia cardiaca y la prevención de la diabetes. La prevención secundaria se refiere al tratamiento de los pacientes con la enfermedad existente antes de que cause una enfermedad significativa. Se analizaron los resultados de 305 ensayos controlados aleatorios con 339.274 personas y no encontraron diferencias estadísticamente detectables entre el ejercicio y las intervenciones farmacológicas para la prevención secundaria de la enfermedad cardiaca y la prevención de la diabetes. Entre los pacientes con ictus, el ejercicio era más efectivo que el tratamiento con medicamentos, mientras que para la insuficiencia cardiaca, los diuréticos fueron más efectivos que el ejercicio y todos los otros tipos de tratamiento con medicamentos. Los autores señalan que la cantidad de pruebas sobre los beneficios del ejercicio en la mortalidad es considerablemente menor que los de las drogas, lo que puede haber tenido un impacto en sus resultados. A su juicio, este "punto ciego" en la evidencia científica disponible "evita a los prescriptores de medicamentos y a los pacientes comprender las circunstancias clínicas en las que las drogas pueden proporcionar sólo una mejoría modesta pero el ejercicio puede producir avances más profundos y sostenibles en materia de salud". A pesar de esta incertidumbre, los autores del estudio subrayan, en base a los datos disponibles, que la actividad física es "potencialmente tan eficaz" como muchas de las intervenciones farmacéuticas, por lo que piden más estudios para abordar la disparidad entre la evidencia sobre el ejercicio y un tratamiento a base de medicamentos. "En los casos en que las opciones de medicamentos proporcionan sólo un modesto beneficio, los pacientes merecen entender el impacto relativo que la actividad física puede tener sobre su condición", concluyen los autores de este análisis, publicado en 'British Medical Journal'.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Vivir sano evita el envejecimiento

Un estilo de vida saludable en todos los aspectos no solo tiene efectos positivos sobre el desarrollo personal en el futuro, sino que también puede reparar daños ya existentes. Un estudio piloto estadounidense publicado en la revista The Lancet Oncology demuestra que los cambios positivos en el estilo de vida pueden invertir el envejecimiento en el nivel celular. Los investigadores (Universidad de California, San Francisco) llevaron a cabo un estudio en el que comparaba a dos pequeños grupos de varones con diagnóstico de cáncer de próstata de bajo riesgo que no habían recibido el tratamiento convencional con cirugía o radiación. Se pidió al grupo de estudio, formado por 10 varones, que realizara cambios integrales en su estilo de vida, entre ellos comenzar una dieta basada en alimentos integrales, un plan de ejercicio moderado, técnicas de gestión del estrés, apoyo social y otros. Al grupo de control, de 25 miembros, no se le pidió que hiciera cambio alguno en el estilo de vida. Los investigadores midieron la longitud de los telómeros de los participantes al comienzo del estudio y después de cinco años. Los telómeros afectan directamente a la rapidez con que las células envejecen y su longitud es una indicación de la edad biológica. La longitud de los telómeros del grupo que hizo cambios integrales en el estilo de vida aumentó significativamente una media de un 10%, mientras que la del grupo de control se redujo una media de un 3%. Cuantos más cambios positivos realizaron los participantes en su estilo de vida, más se incrementó la longitud de los telómeros. El estudio no se diseñó para detectar los efectos que tienen los cambios en el estilo de vida sobre el cáncer de próstata. Según el autor del estudio Dean Ornish, si se validaran mediante estudios a gran escala, estos cambios integrales del estilo de vida podrían reducir significativamente el riesgo de una amplia variedad de enfermedades y de mortalidad prematura. "Nuestros genes y nuestros telómeros constituyen una predisposición, pero no son necesariamente nuestro destino", afirma Ornish.

viernes, 13 de septiembre de 2013

El estrés aumenta la incidencia del cáncer


El estrés se considera un factor de riesgo del cáncer, pero hasta ahora no se sabía bien por qué. Investigadores estadounidenses han identificado un gen cuya activación en inmunocitos favorece la propagación metastásica del cáncer de mama. Este estudio se ha publicado en la revista Journal of Clinical Investigation.
Científicos de la Universidad estatal de Ohio identificaron el gen ATF3 como el causante. Ya se sabía que, en situaciones de estrés, este gen se encuentra activo en todos los tipos celulares y que suele inducir a la autodestrucción de las células benignas en los casos de daño irreparable. En cambio, las células cancerosas incitan a los inmunocitos que deberían expresar ATF3 en un tumor a actuar de forma errática, lo que a su vez propicia que las células malignas se propaguen hacia otras partes del cuerpo.
Los investigadores lograron establecer una relación entre la expresión del gen ATF3 y los desenlaces clínicos desfavorables en una muestra de 300 pacientes de cáncer de mama. En ensayos posteriores realizados con ratones, se demostró que los animales que no portaban el gen ATF3 desarrollaban metástasis menos dispersas del cáncer de mama hacia los pulmones que los ratones normales en los que se activaba el gen.

Tópico a desmontar: el colesterol dietético aumenta el colesterol en sangre

Hace años, se afirmaba la relación entre el consumo de alimentos altos en colesterol y el medido en sangre, alertando sobre sus efectos card...