sábado, 8 de enero de 2022

El envejecimiento saludable se asocia a hábitos de dieta y ejercicio adecuados

En la revista Nutrients en 2021 (Nutrients. 2021 Jun 15;13(6):2045) ha aparecido un interesante y completo artículo de revisión (https://www.mdpi.com/2072-6643/13/6/2045/htm), desarrollado por un grupo de investigadores europeos, en relación a hábitos de vida, de nutrición y ejercicio físico, que fomentan un envejecimiento saludable.

Vivir más tiempo se asocia con un mayor riesgo de enfermedades crónicas, incluidas las deficiencias del sistema musculoesquelético e inmunológico, así como trastornos metabólicos y ciertos tipos de cáncer, cada uno de los cuales puede afectar negativamente la relación entre el huésped y la microbiota hasta la aparición de disbiosis. Por otro lado, los factores del estilo de vida, incluido el ejercicio físico regular y una dieta saludable, pueden afectar positivamente el músculo esquelético y el envejecimiento inmunológico en todas las edades. En consecuencia, los beneficios para la salud podrían depender en parte del efecto de tales intervenciones que influyen en la biodiversidad y la funcionalidad de la microbiota intestinal.

En la revisión efectuada, primero se discuten los efectos fisiológicos del envejecimiento en la microbiota intestinal, el sistema inmunológico y el músculo esquelético. En segundo lugar, describen la evidencia epidemiológica humana sobre las asociaciones entre la actividad física y la aptitud física y la composición de la microbiota intestinal en adultos mayores. La tercera parte destaca la relevancia y los mecanismos restaurativos de la protección inmune a través de la actividad física y las intervenciones específicas de ejercicio durante el envejecimiento. Cuarto, presentan importantes hallazgos de investigación sobre los efectos del ejercicio y las proteínas, así como otros nutrientes en el rendimiento del músculo esquelético en adultos mayores. Finalmente, proporcionan recomendaciones nutricionales para prevenir la desnutrición y apoyar el envejecimiento activo saludable con un enfoque en la microbiota intestinal.

Las principales preocupaciones relacionadas con la nutrición incluyen la necesidad de una ingesta adecuada de energía y proteínas para prevenir la baja masa muscular y una mayor demanda de nutrientes específicos (por ejemplo, fibra dietética, polifenoles y ácidos grasos polinsaturados) que pueden modificar la composición, la diversidad y la capacidad metabólica de la microbiota intestinal y, por lo tanto, pueden proporcionar un medio práctico para mejorar la función inmune intestinal y sistémica.

De entre los aspectos más ilustrativos del artículo he entresacado los siguientes:

  1. La microbiota intestinal está implicada en la aparición de varias enfermedades y síndromes crónicos relacionados con la edad: por ejemplo, la aparición y progresión de enfermedades neurodegenerativas, incluidas la demencia y la enfermedad de Parkinson, o la atrofia muscular relacionada con la sarcopenia (pérdida de fibras musculares). La alimentación apropiada y un ejercicio físico suficiente mejoran la calidad de la biodiversidad y calidad de nuestra microbiota intestinal.
  2. Ciertos factores específicos del estilo de vida, como la obesidad o la inactividad física, pueden conducir a un envejecimiento inmunológico, que puede favorecer numerosas enfermedades crónicas de base inflamatoria-autoinmune, o metabólica (resistencia a la insulina, arterioesclerosis, etc).
  3. Los adultos mayores físicamente muy activos retrasan significativamente la acumulación de grasa corporal y la pérdida de masa magra en la vejez, frenando el progreso de la sarcopenia muscular, inflamación sistémica de bajo grado, la disfunción mitocondrial y senescencia celular, y el deterioro de la regeneración debido a la reducción de la función de las células madre.
  4. Los estudios clínicos han demostrado que la combinación de ejercicio de fuerza y ​​dietas con suficientes proteínas (incluso suplementadas) y vitamina D es una estrategia eficaz para prevenir la sarcopenia y mejorar el funcionamiento físico de los adultos mayores. La evidencia sugiere beneficios de la mayor ingesta de proteínas en la dieta sobre la preservación de la masa muscular y la salud del hueso, atenuando así el riesgo de sarcopenia y pérdida ósea.










lunes, 6 de diciembre de 2021

El ejercicio físico mejora los parámetros cognitivos y emocionales en los trastornos cerebrales crónicos

Investigadores holandeses realizaron un estudio, publicado este año (J Neurol 268, 1222–1246 (2021). https://doi.org/10.1007/s00415-019-09493-9), para comprobar la eficacia del ejercicio físico en la mejora de la calidad de vida y parámetros cognitivos (atención, memoria) y emocionales (tendencia a la depresión) en personas afectadas por las enfermedades cerebrales crónicas más prevalentes.

Desarrollaron un metanálisis (de 122 estudios previos) para sintetizar la evidencia sobre la eficacia y la seguridad del ejercicio físico como una intervención terapéutica adicional para la calidad de vida, los síntomas depresivos y la cognición en seis trastornos cerebrales crónicos: enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Huntington, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, esquizofrenia y depresión unipolar. El ejercicio fue superior al tratamiento habitual en la mejora de la calidad de vida, los síntomas depresivos, los dominios cognitivos de atención y memoria de trabajo, el funcionamiento ejecutivo, memoria, y velocidad psicomotora. La metarregresión realizada mostró un efecto dosis-respuesta para el tiempo de ejercicio (min/semana) sobre los síntomas depresivos. Además, el 69% de los estudios que informaron sobre la seguridad de la terapia de ejercicio, no encontraron complicaciones.

En definitiva, el ejercicio físico es una intervención terapéutica, adicional a los tratamientos médicos, eficaz y segura, que muestra un efecto de tamaño mediano sobre la calidad de vida y un gran efecto sobre el estado de ánimo en pacientes con trastornos cerebrales crónicos, con una correlación dosis-respuesta positiva. El ejercicio también mejoró otros dominios cognitivos, con efectos pequeños pero significativos.

sábado, 6 de noviembre de 2021

La grelina, hormona del hambre, como biomarcador de estrés

La grelina, la conocida como hormona del "hambre" (orexígena), es un péptido de 28 aminoácidos descubierto en 1996, con múltiples funciones, pero se comporta principalmente como una hormona reguladora del apetito: es producida por el estómago, actuando posteriormente sobre el hipotálamo del sistema nervioso central. Dicha hormona asciende en sangre conforme avanza el ayuno, induciendo el comportamiento de búsqueda de alimentos.

Un reciente trabajo publicado en 2021 en la prestigiosa revista Nutrients (https://www.mdpi.com/2072-6643/13/3/784/htm) ha postulado la grelina como un probable biomarcador de estrés. En este interesante metanálisis (alta evidencia científica), realizado por autores franceses, se analizó la evolución de los niveles de grelina después del estrés agudo, incluyendo 10 estudios, como más de 340 personas en total. Como conclusión final, el estudio confirma la grelina como un biomarcador de estrés, con un aumento a corto plazo después del estrés agudo. Las personas obesas tienen una respuesta más alta y prolongada, enfatizando el vínculo entre la obesidad y el estrés.

El estrés y la obesidad están intrínsecamente vinculados: probablemente el estrés conduce a la obesidad a través de comportamientos alimenticios inapropiados. Sin embargo, todavía no es posible determinar si una mayor respuesta de grelina al estrés contribuye al desarrollo de la obesidad, o si las personas obesas han desarrollado una mayor respuesta de grelina como resultado del aumento de peso. Por lo tanto, los resultados del presente estudio tienen implicaciones para usar la grelina como una herramienta de detección para identificar a las personas en riesgo de obesidad. 

viernes, 8 de octubre de 2021

Ejercicio intenso para mejorar el sueño

Múltiples estudios demuestran la relación entre el ejercicio físico diario y una mejora en los parámetros de calidad del sueño. Sin embargo, no está claro qué tipo de ejercicio es el idóneo para producir dicha mejora.

Un estudio poblacional transversal publicado hace unos meses en la revista americana Preventive medicine reports (enlace), analiza el impacto del ejercicio vigoroso, de fuerza, varias veces por semana en la calidad del sueño de más de 20.000 adultos alemanes. Ajusta otras variables que pudieran sesgar los resultados, por ser posibles factores de confusión (por ejemplo, edad, sexo, estado socioeconómico, salud autoevaluada, tabaquismo, alcohol, actividad física aeróbica). A destacar que hasta un 58,3% de la muestra no realizaba ningún ejercicio de fortalecimiento muscular en su hábito de ejercicio diario. Entre sus principales resultados se encuentra el que cualquier ejercicio de fortalecimiento muscular se asoció con una prevalencia reducida de sueño de calidad "deficiente-pobre" o "muy pobre". Expresado de otra manera, se puede decir que las personas que realizan una actividad física más intensa, de fuerza, duermen más y mejor.

Adicionalmente se puede subrayar que estudios de investigación anteriores habían demostrado que el ejercicio de fortalecimiento muscular mejora los resultados cardiometabólicos: por ejemplo, mejora del metabolismo de la glucosa-lípidos, sensibilidad a la insulina y presión arterial (Ashton et al., 2018), mentales, con reducción de los síntomas de ansiedad/depresión (Gordon et al., 2018, Gordon et al., 2017), y resultados funcionales relacionados con la salud: mejora en movilidad / fuerza muscular (Liu, 2009).

jueves, 23 de septiembre de 2021

Pasos diarios recomendados y beneficios para la salud

En la revista JAMA Network ha sido publicado en septiembre del presente año 2021 un interesante estudio de cohortes americano buscando la asociación entre el número de pasos diarios y la mortalidad general en más de 2.100 sujetos de mediana edad (38 - 50 años). Este estudio de investigación, prospectivo, encontró que entre los participantes estudiados, aquellos que dieron aproximadamente 7.000 pasos o más al día experimentaron tasas de mortalidad del 50% al 70% menores en comparación con los participantes que dieron menos de 7.000 pasos al día. La intensidad de los pasos no fue determinante: andando más o menos rápido no hay grandes diferencias.

En general, clásicamente se ha considerado la barrera de los 10.000 pasos como el límite a partir del cual se encuentran los mayores efectos para la salud, por encima del umbral del 75%. Lo interesante de este estudio, sin embargo, es que rebaja la cifra de pasos a tan sólo 7.000 pasos al día, no importando además la intensidad con la que se realicen.

En definitiva, sólo con andar unos 5 kms. aproximadamente al día conseguimos hasta el 75% de beneficios derivados de la caminata. Podríamos expresarlo en la siguiente gráfica: la línea discontinua verde es la correspondiente a la visión clásica; la línea azul continua es la que propone el presente estudio.






lunes, 23 de agosto de 2021

Tipos de ejercicio recomendado en dolor lumbar crónico

En un anterior post de este blog (Acceso), repasábamos la necesidad del ejercicio físico adaptado y dirigido para el dolor de espalda y cuello, debiendo ser progresivo, y sin llegar al límite del dolor.

¿Pero cuáles son los mejores ejercicios, los más indicados, en el tratamiento de las personas con dolor lumbar habitual (crónico inespecífico)? Un estudio australiano, publicado en el British Journal of Sports Medicine (https://bjsm.bmj.com/content/54/21/1279.long), ahonda en esta cuestión: se trata de un metanálisis (alta evidencia y calidad científica), que abarca 89 estudios, con más de 5500 pacientes.

A continuación apunto el abstract traducido, aunque en el vínculo anterior se encuentra el artículo original completo:

Owen PJ, Miller CT, Mundell NL, et alWhich specific modes of exercise training are most effective for treating low back pain? Network meta-analysis. British Journal of Sports Medicine 2020;54:1279-1287.

Objetivos. Examinar la efectividad de los modos específicos de entrenamiento con ejercicios en el dolor lumbar crónico no específico (CPCNP).

Resultados. Entre 9543 registros, 89 estudios (pacientes = 5578) fueron elegibles para la síntesis cualitativa y 70 (dolor), 63 (función física), 16 (salud mental) y 4 (fuerza muscular del tronco) para la AME. El modelo de consistencia de la NMA reveló que las siguientes modalidades de entrenamiento con ejercicios tenían la mayor probabilidad (superficie bajo el ranking acumulativo (SUCRA)) de ser las mejores en comparación con el control verdadero: Pilates para el dolor (SUCRA =100%; diferencia de medias estandarizada agrupada (IC del 95%)): −1,86 (–2,54 a –1,19)), resistencia (SUCRA=80%; −1,14 (–1,71 a –0,56)) y estabilización/control motor (SUCRA=80%; −1,13 (–1,53 a –0,74)) para la función física y la resistencia (SUCRA=80%; −1,26 (–2,10 a –0,41)) y aeróbica (SUCRA=80%; −1,18 (–2,20 a –0,15)) para la salud mental. Lo más probable es que el control verdadero (SUCRA≤10%) fuera el peor tratamiento para todos los resultados, seguido por el control de manos libres del terapeuta para el dolor (SUCRA = 10%; 0,09 (–0,71 a 0,89)) y la función física (SUCRA = 20%; −0,31 (–0,94 a 0,32)) y el control práctico del terapeuta para la salud mental (SUCRA = 20%; −0,31 (–1,31 a 0,70)). Los tamaños del efecto de estiramiento y ejercicio de McKenzie no difirieron con el control verdadero del dolor o la función (p>0,095; SUCRA<40%). NMA no era posible para la resistencia del músculo del tronco o la medicación analgésica. La calidad de la evidencia sintetizada fue baja de acuerdo con los criterios de evaluación, desarrollo y evaluación de la calificación de las recomendaciones.

Conclusión. Existe evidencia de baja calidad de que el Pilates, la estabilización/control motor, el entrenamiento de resistencia y el entrenamiento con ejercicios aeróbicos son los tratamientos más efectivos, pendientes de resultado de interés, para los adultos con CPCNP. El entrenamiento con ejercicios también puede ser más efectivo que el tratamiento manual del fisioterapeuta. La heterogeneidad entre los estudios y el hecho de que haya pocos estudios con riesgo de sesgo bajo son limitaciones de este metanálisis.

domingo, 25 de julio de 2021

Riesgo cardiovascular y mortalidad global en relación a consumo de carne y pescado


Una alimentación sana debe ser variada, incluyendo alimentos beneficiosos para la salud, pero también debe evitar alimientos contraproducentes.

Múltiples investigaciones tratan de aclarar la relación entre el consumo de carne y pescado con la salud cardiovascular y mortalidad en general. Al hilo de dicha cuestión, se expone el siguiente artículo:

Zhong VW, Van Horn L,Greenland P, et al. Asociaciones de carne procesada, carne roja sin procesar, aves de corral o ingesta de pescado con enfermedades cardiovasculares y mortalidad por todas las causas. JAMA Intern Med. 2020;180(4):503-512. https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/fullarticle/2759737

ABSTRACT

Aunque se han establecido las asociaciones entre la ingesta de carne procesada y las enfermedades cardiovasculares (ECV) y la mortalidad por todas las causas, las asociaciones del consumo de carne roja, aves de corral o pescado sin procesar con las ECV y la mortalidad por todas las causas siguen siendo inciertas.

Objetivo. Identificar las asociaciones de la ingesta de carne procesada, carne roja no procesada, aves de corral o pescado con ecv incidente y mortalidad por todas las causas.

Material y métodos. Este estudio de cohorte analizó datos a nivel individual de participantes adultos en 6 estudios de cohortes prospectivos en los Estados Unidos. Los datos de la dieta de la línea de fondo a partir de 1985 a 2002 fueron recogidos. Los participantes fueron seguidos hasta el 31 de agosto de 2016. Los análisis de datos se realizaron del 25 de marzo de 2019 al 17 de noviembre de 2019. Cociente de riesgos (FC) y diferencia de riesgo absoluta (ARD) a 30 años para la incidencia de Enfermedades Cardiovasculares (ECV): enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca y muertes por, así como mortalidad por todas las causas, según cada ingesta adicional de 2 porciones por semana para dichas asociaciones.

Resultados. Entre los 29 682 participantes (edad media [DE] al inicio del estudio, 53,7 [15,7] años; 13 168 [44,4%] hombres; y 9101 [30,7%] autoidentificados como no blancos), 6963 eventos de ECV incidentes y 8875 muertes por todas las causas se adjudicaron durante un seguimiento mediano (rango intercuartílico) de 19,0 (14,1-23,7) años. Las asociaciones de la carne procesada, de la carne roja sin procesar, de las aves de corral, o de la toma de pescado con el CVD del incidente y de la mortalidad por todas causas eran monotónicas(P para la no linealidad ≥ .25), a excepción de la asociación entre la toma procesada de la carne y el CVD del incidente(P para la no linealidad = .006). La ingesta de carne procesada (FC ajustada, 1,07 [IC del 95%, 1,04-1,11]; ARD ajustada, 1,74% [IC del 95%, 0,85%-2,63%]), carne roja sin procesar (FC ajustada, 1,03 [IC del 95%, 1,01-1,06]; ARD ajustada, 0,62% [IC del 95%, 0,07%-1,16%]) o aves de corral (FC ajustada, 1,04 [IC del 95%, 1,01-1,06]; ARD ajustada, 1,03% [IC del 95%, 0,36%-1,70%]) se asoció significativamente con la ECV incidente. La toma de pescado no fue asociada perceptiblemente al CVD del incidente (hora ajustada, 1,00 [ci del 95%, 0.98-1.02]; ARD ajustado, 0,12% [ci del 95%, −0,40% a 0,65%]). La ingesta de carne procesada (FC ajustada, 1,03 [IC del 95%, 1,02-1,05]; ARD ajustada, 0,90% [IC del 95%, 0,43%-1,38%]) o carne roja sin procesar (FC ajustada, 1,03 [IC del 95%, 1,01-1,05]; ARD ajustada, 0,76% [IC del 95%, 0,19%-1,33%]) se asoció significativamente con la mortalidad por todas las causas. La ingesta de aves de corral (FC ajustada, IC 0,99 [IC 95%, 0,97-1,02]; ARD ajustada, −0,28% [IC 95%, −1,00% a 0,44%]) o peces (FC ajustada, 0,99 [IC 95%, 0,97-1,01]; ARD ajustada, −0,34% [IC 95%, −0,88% a 0,20%]) no se asoció significativamente con la mortalidad por todas las causas.

Conclusiones y relevancia. Estos hallazgos sugieren que, entre los adultos estadounidenses, una mayor ingesta de carne procesada, carne roja sin procesar o aves de corral, pero no de pescado, se asoció significativamente con un pequeño mayor riesgo de incidencia de ECV, mientras que una mayor ingesta de carne procesada o carne roja sin procesar, pero no de aves de corral o pescado, se asoció significativamente con un pequeño mayor riesgo de mortalidad por todas las causas. Estos hallazgos tienen implicaciones importantes para la salud pública y deben justificar nuevas investigaciones.

miércoles, 7 de julio de 2021

Propiedades nutricionales y beneficios de la sandía y el melón

La temporada de melones y sandías en España tiene lugar durante los meses de verano, es decir, entre los meses de junio y septiembre, aunque a veces también en mayo (sandía) y hasta octubre (melón).

Entre sus múltiples propiedades saludables, hay que destacar el hecho de que ambas frutas, sobre todo las sandía, son de los que más cantidad de agua contienen (casi el 90-95%), por lo que son perfectos para mantenerse hidratados durante los meses más calurosos del año.

La sandía también contiene potasio, magnesio, zinc, folatos, betacarotenos (que luego se transformarán en vitamina A), vitamina B6 y C. Asimismo, presenta flavonoides, triterpenoides y licopenos: en concreto, la cantidad de estos antioxidantes naturales aumenta cuanto más madura está la sandía, así que es preferible comerla bien madura para aprovechar al máximo sus propiedades. Además, contiene citrulina, que se transforma en arginina: estos aminoácidos ayudan a mantener la elasticidad de las arterias y los vasos sanguíneos, favoreciendo el flujo sanguíneo y contribuyendo a una correcta función cardiovascular. La citrulina, además, ayuda a reducir la acumulación de grasa en nuestros adipocitos, ayudando a regular el peso corporal.

El melón, además de agua, contiene similar cantidad de carbohidratos que la sandía, pero más fibra. Entre las propiedades del melón están que, al igual que la sandía, es rico en minerales (potasio, magnesio, fósforo; y algo de calcio y hierro). así como vitaminas A, B, C y folatos; también contiene betacarotenos naturales, aunque en menor proporción que la sandía.

En definitiva, ambas frutas son óptimas en la prevención de enfermedades cardiovasculares, osteoarticulares y metabólicas, en general.

jueves, 24 de junio de 2021

La actividad física mejora la satisfacción con la vida y los niveles de felicidad

Es sabido que la actividad física tiene importantes efectos positivos sobre la salud física y mental. La actividad y el ejercicio físicos proporcionan a las personas que los realizan beneficios para la salud en general: por ejemplo, una mejor capacidad funcional, una disminución de los riesgos de enfermedades, una mejor composición corporal y pérdida de peso, etc. Asimismo, revisiones diversas también han revelado marcados beneficios psicológicos de la actividad física, incluyendo la mejora del estado de ánimo y la disminución de la probabilidad de depresión y ansiedad.

En un estudio en relación a lo anterior, publicado en el International Journal of Environmental Research and Public Health (enlace), por investigadores taiwaneses, se marcó como objetivo averiguar la relación entre distintos niveles de actividad física y la satisfacción con la vida y la felicidad en adultos jóvenes, de mediana edad y mayores. En dicho estudio transversal reclutaron a un total de 2345 adultos sanos, utilizándose metodológicamente el formulario abreviado International Physical Activity Questionnaire (IPAQ), para medir los niveles de actividad física, y una Escala de Satisfacción con la Vida y otra Escala de Felicidad.

En los resultados, los autores del estudio apreciaron una importante correlación entre la actividad física y los niveles de felicidad y satisfacción vital, para toda franja de edad, aunque dicho efecto era más acentuado en los adultos mayores (efecto "curvilíneo positivo"). La satisfacción con la vida y la felicidad aumentó de forma marcada y significativa con el aumento de la edad.

En definitiva, el ejercicio o la actividad física hace que las personas se sientan bien o felices, siendo su efecto más importante en las edades avanzadas.

domingo, 13 de junio de 2021

La falta de vitamina K se asocia a artrosis


En el último número de la revista Annals of the Rheumatic diseases (revista de la asociación europea EULAR) aparece un interesante editorial (https://ard.bmj.com/content/80/5/547) en el que se detalla la asociación del déficit de vitamina K con la aparición de cuadros degenerativos articulares.

La vitamina K es mejor conocida por su papel en la coagulación de la sangre. Sin embargo, hay varias proteínas K-dependientes de la vitamina no implicadas en la coagulación de sangre. Así, los estudios genéticos han mostrado que las variantes de algunas de dichas proteínas, como MGP, están asociadas a la artrosis de mano y rodilla, al inducir una degeneración del cartílago. Varios estudios previos sugieren que las proteínas K-dependientes de la vitamina tienen un papel en el mantenimiento de las articulaciones sanas. Una ingesta más alta de la vitamina K se ha asociado a una menor incidencia y progresión de la patología artrósica. Por último, varios estudios relacionan el tratamiento con anticoagulantes inhibidores de la vitamina K, como el acenocumarol (Sintrom), con una mayor prevalencia y peor progresión del cuadro artrósico, por lo que habría que valorar su utilización en pacientes que requieren anticoagulación y ya diagnosticados de artrosis: los médicos cardiólogos debería tomar buena cuenta de ello.

Visto lo anterior probablemente debería hacerse hincapié en el consumo de más alimentos que porten dicha vitamina K. Dichos alimentos son los siguientes, en general:

  • SOBRE TODO, las hortalizas de hojas verdes, como la espinaca, col rizada (o berza), col de Bruselas, brócoli, lechuga y perejil.
  • Algunas frutas como los arándanos, ciruelas, kiwis, aguacate, granadas y los higos.
  • Otros alimentos ricos en esta vitamina: espárragos, tomate, pimientos, zanahoria, coliflor, judías, alcachofas, puerros, apio, pepino, anacardos, piñones y avellanas, y aceites (oliva y soja).

Además de su relación con la artrosis, la vitamina K también induce una mejora en la salud ósea (previene osteoporosis), y cardiovascular.

lunes, 24 de mayo de 2021

La cafeína antes del ejercicio ayuda a quemar la grasa corporal

La cafeína es un alcaloide natural utilizado por atletas como ayuda ergogénica, para aumentar el rendimiento: dosis bajas a moderadas de cafeína (3-9 mg / kg) antes del entrenamiento pueden aumentar el rendimiento de resistencia.

Además, tomar cafeína o beber café fuerte media hora antes del ejercicio aeróbico puede aumentar la quema de grasa, según un nuevo estudio publicado en el Journal of the International Society of Sports Nutrition (https://jissn.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12970-020-00400-6), y firmado por científicos del Departamento de Educación Física y Deporte de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Granada. Lo novedoso de este estudio fue tratar de analizar las variaciones en dicha quema de grasa, según el momento del día en el que se hiciera el ejercicio, con consumo de cafeína preentreno.

El diseño del estudio, reclutó a 15 varones (con edad promedio de 32 años), que hicieron una prueba de ejercicio cuatro veces en intervalos de siete días. Tomaron una dosis de 3 mg/kg (3 miligramos por cada kilogramo de su peso corporal) de grano de café verde en polvo, aproximadamente el equivalente a un café fuerte, o un placebo disuelto en agua. Cada persona completó las pruebas en orden aleatorio y tomó la cafeína o el placebo 30 minutos antes de cada prueba de ejercicio a las 8:00 a.m. y a las 5:00 p.m.

En los días de prueba los participantes tomaron cafeína o placebo y descansaron durante 30 minutos antes de comenzar con ejercicios de ciclismo. El equipo de investigación estandarizó las condiciones antes de cada prueba, incluidas las horas transcurridas desde la última comida, el consumo de estimulantes y el ejercicio físico, y midió la oxidación de grasas, la absorción máxima de oxígeno y la intensidad del ejercicio.

En general, el equipo de investigación descubrió que tomar una dosis de cafeína 30 minutos antes de un entrenamiento aeróbico aumentaba la oxidación de grasas durante el ejercicio, independientemente de la hora del día. Al mismo tiempo, la tasa de quema de grasa fue más alta por la tarde que por la mañana durante las mismas horas de ayuno.

En comparación con el placebo, la cafeína aumentó la oxidación de grasas en un 10,7 % por la mañana y un 29 % por la tarde. La cafeína también aumentó la intensidad del ejercicio en un 11 % por la mañana y un 13 % por la tarde. La absorción máxima de oxígeno también fue mayor por la tarde.

En general estos resultados sugieren que la combinación de una ingesta aguda de cafeína y ejercicio a intensidad moderada por la tarde proporciona el mejor escenario para las personas que buscan aumentar la oxidación de grasas de todo el cuerpo durante el ejercicio aeróbico.

Tópico a desmontar: el colesterol dietético aumenta el colesterol en sangre

Hace años, se afirmaba la relación entre el consumo de alimentos altos en colesterol y el medido en sangre, alertando sobre sus efectos card...