martes, 29 de julio de 2014

Para el control de peso no basta sólo con ajustar la dieta si no se hace ejercicio

Según el análisis científico 'Sedentarismo, vida activa y deporte: impacto sobre la salud y prevención de la obesidad', elaborado por la Catedrática de INEF de Madrid Marcela González-Gross, los hábitos alimentarios y la práctica de ejercicio como dos conceptos "inseparables". De hecho, algunas investigaciones han ahondado anteriormente en el papel del equilibrio energético en la lucha y prevención de la obesidad.
En concreto, el estudio 'Energy balance and obesity', publicado en la revista científica “Circulation”, destacó cómo la restricción alimentaria por sí sola no resulta eficaz a la hora de reducir el sobrepeso y la obesidad, debido a que la fisiología humana está preparada para un elevado nivel de ingesta y de gasto energético al mismo tiempo.
Esta restricción unilateral produce la adaptación natural del organismo para mantener su peso, alterando la forma en que el cuerpo quema calorías. En este sentido, la experta ha asegurado que la restricción constante de alimentos es "difícil" de mantener a largo plazo, y que igualar la ingesta calórica con un alto gasto energético sería "más factible" para la mayoría de las personas que restringir la ingesta alimentaria para compensar un nivel bajo de consumo de energía.
Así, los factores que influyen en el desarrollo del sobrepeso y la obesidad no pueden ser analizados de forma aislada sino en su conjunto, y a través de un planteamiento amplio que centre los esfuerzos en la promoción de la actividad física y la reducción del consumo excesivo de calorías.
Con respecto a la actividad física y según el análisis científico, los beneficios de su práctica habitual se conocen desde la antigua Grecia, si bien fue en el siglo XX cuando se produjo el mayor avance del conocimiento científico sobre la materia.
Toda esta evidencia ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecer unas recomendaciones que pasan por la práctica generalizada de al menos 150 minutos a la semana de actividad física de moderada a vigorosa para personas adultas, y de 60 minutos al día en niños y adolescentes.
"Actualmente la totalidad de la comunidad científica considera el ejercicio físico como una de las herramientas de salud pública con mayor potencial para prevenir el sobrepeso y la obesidad, ya que contribuye", ha zanjado González-Gross.

domingo, 20 de julio de 2014

Ejercicios, consejos y estiramientos para una espalda sin dolor

A continuación se desglosan una serie de entradas útiles e interesantes en relación con el cuidado de la columna vertebral, elaboradas por el equipo de Fisioterapiaonline (http://www.fisioterapia-online.com). Creo que merece la pena guardarlas, para ponerlas en prácticas cuando se requiera.
  • Ejercicios para mantener tu espalda sana y sin dolor. Completa serie o rutina de ejercicios, estiramientos y automasajes faciles y accesibles para todo el mundo y bien explicados en vídeo. Se trata de una serie de herramientas con las que cualquier persona puede conseguir mantener su espalda más suelta, relajada y flexible, minimizando estos dolores y molestias.
  • Estiramiento para aliviar el dolor de espalda. Estupendo ejercicio de estiramiento del tronco y las piernas, explicado de una manera fácil y sencilla. Este es un ejercicio de flexibilización de la columna lumbar, donde estiramos de manera eficaz diversos musculos que constituyen cadenas musculares cruzadas, por lo tanto es una manera muy recomendable de estirar globalmente nuestra espalda.
  • Forma correcta para levantar pesos. Acordaos siempre de este vídeo-consejo cuando vayáis a agachar la espalda a la hora de coger un peso, y recordad que son estos pequeños gestos diarios los que marcan la diferencia. Es mas fácil y menos lesivo levantar el peso si el objeto está cerca de su cuerpo en lugar de al final de su alcance. Asegúrate de que tienes un firme control sobre el objeto que se está levantando, con un control estrecho sobre el equilibrio corporal.
  • ¿Cómo hacer una sentadilla correctamente? En este vídeo se explica, cómo realizar correctamente una sentadilla, técnica de realización, precauciones, y contraindicaciones. Las sentadillas bien hechas fortalecen toda la musculatura pelvifemoral, y ayudan a mantener una espalda tonificada y sana. Ojo, si no se hacen bien pueden agravar el problema...
  • Rutina de estiramientos para el dolor de espalda. Una manera muy fácil de intentar combatir los dolores de espalda, son los estiramientos. Se describe en este post una propuesta de los más efectivos y fáciles de hacer por los pacientes. Si se realiza diariamente durante 15 minutos aproximadamente notaréis poco a poco la mejoría en la flexibilidad, y por ende, en el dolor.

sábado, 12 de julio de 2014

El estrés crónico aumenta el deterioro cognitivo durante el envejecimiento

Científicos de Estados Unidos de América han demostrado nuevamente que los niveles elevados de estrés producen pérdida de las capacidades cognitivas en el envejecimiento. En ratas con niveles altos de la hormona del estrés corticosterona, los científicos hallaron evidencias de alteraciones que enfatizan estos hallazgos. Los resultados se han publicado en "The Journal of Neuroscience".
El equipo de University of Iowa (Iowa City) comparó los niveles de estrés y la corteza prefrontal en ratas viejas y jóvenes. Los animales más viejos con niveles altos de estrés tenían menos conexiones entre las células de la corteza prefrontal que los animales de la misma edad con menos estrés. En animales más jóvenes, las células eran similares, independientemente de lo elevado que fuera el nivel de estrés experimentado.
Además, las ratas con más corticosterona mostraron una reducción del 20 por ciento en la densidad de las espinas dendríticas que las ratas viejas con niveles bajos de la hormona del estrés. También tuvieron peores resultados en las pruebas de memoria.
"Estos hallazgos no significan que los niveles altos de hormonas del estrés sean el único factor que determina el deterioro de las capacidades mentales durante el envejecimiento. Sin embargo, este estudio sugiere que los efectos de estas hormonas del estrés en el cerebro pueden ser mucho más generalizados que lo que pensábamos antes", dijo el líder del estudio, Jason J. Radley.

sábado, 5 de julio de 2014

El magnesio puede prevenir y revertir el endurecimiento de vasos sanguíneos

Investigadores del Grupo Metabolismo del Calcio y Calcificación Vascular perteneciente al Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) y al Hospital Universitario Reina Sofía de la capital cordobesa han demostrado cómo el magnesio previene y revierte determinados procesos relacionados con la rigidez de los vasos sanguíneos.
Se trata de un proceso conocido como calcificación vascular que, según explican los expertos, se produce cuando las células musculares de las arterias comienzan a acumular calcio y adquirir características más propias del hueso que del músculo. De esa forma, pierden la elasticidad que necesitan para contraerse y transmitir el pulso, lo que está asociado a procesos de hipertensión y otras disfunciones cardiovasculares.
Según apuntan los investigadores, se trata de una enfermedad que está asociada a alteraciones del metabolismo mineral que desarrollan enfermos renales crónicos en estado avanzado, provocándoles problemas de salud graves e incluso la muerte.
En el artículo 'Magnesium Inhibits Wnt/B-Catenin Activity and Reverses the Osteogenic Transformation of Vascular Smooth Muscle Cells', publicado en la revista “PLoS ONE”, los científicos han estudiado los estímulos y mecanismos que hacen aumentar y disminuir la calcificación de las células presentes en las arterias y han demostrado que un aporte adicional de magnesio disminuye y revierte esta calcificación.
"Cuando los niveles de fósforo de los pacientes renales aumentan las arterias comienzan a perder sus propiedades musculares y a transformarse en células similares a las encontradas en los huesos, los osteoblastos, incrementando la expresión de genes específicos de estas células", según explica a la 'Fundación Descubre' uno de los responsables del estudio, Juan R. Muñoz-Castañeda, investigador de la Universidad de Córdoba y miembro del Imibic.
En este sentido, agrega, "partiendo de ahí decidimos investigar qué factores eran capaces de impedir ese proceso y probar si el aporte adicional de magnesio tiene un efecto beneficio sobre estas células".
Para comprobar el efecto del magnesio se han realizado experimentos in vitro, es decir, con células aisladas. "Dosis crecientes de magnesio consiguieron descender el nivel de calcificación de las células musculares del vaso sanguíneo y, además, comprobamos que este hecho coincidía con el incremento en la expresión de genes que protegen frente a la calcificación", señala Muñoz-Castañeda.
Asimismo, estudiaron los mecanismos por los cuales se desarrolla esta patología con especial interés en el papel de la ruta imprescindible para la formación de los huesos, la llamada 'Wnt/beta-catenina'. "Por un lado observamos que el fósforo interviene en el proceso de calcificación activando esta ruta. Posteriormente, comprobamos que al añadir magnesio se inhibían los efectos del fósforo y de forma específica la activación de la ruta 'Wnt/beta-catenina'", precisa.
Además, demostraron que el magnesio era "capaz de reducir las lesiones de calcificación una vez éstas fueron formadas. Así, las células que habían comenzado a tener características óseas volvían a ser musculares y a su estado inicial, revirtiendo el proceso de calcificación", según detalla Muñoz-Castañeda.

El magnesio se encuentra en:
Frutas o verduras (plátanos, albaricoques y el aguacate)
Frutos secos (como almendras y nueces)
Legumbres y semillas (sobre todo las pepitas de girasol - pipas).
Soja y germen de trigo.
Arroz integral.
Otros: caracoles y calamares.

viernes, 27 de junio de 2014

Niveles bajos de vitamina D en la sangre, asociados a tasas más altas de muerte prematura

Investigadores de la University of California San Diego, en Estados Unidos, han encontrado que las personas con niveles más bajos de vitamina D tenían el doble de probabilidades de morir prematuramente que las personas con mayores niveles en sangre de vitamina D.
El hallazgo, publicado en “American Journal of Public Health”, se basó en una revisión sistemática de 32 estudios previos, entre ellos análisis sobre los niveles sanguíneos de vitamina D y la mortalidad humana. La variante específica de la vitamina D evaluada fue 25-hidroxivitamina D o 25 hidroxicolecalciferol, la forma principal que se encuentra en la sangre.
"Hace tres años, el Instituto de Medicina (IOM) concluyó que tener un muy bajo nivel en sangre de vitamina D era peligroso", dijo Cedric Garland, profesor en el Departamento de Medicina Familiar y Preventiva de la University of California San Diego y autor principal de este nuevo trabajo.
"Nuestro estudio apoya esta conclusión pero da un paso más. 20 nanogramos por mililitro (ng/ml) es el corte en el nivel de sangre asumido por IOM basándose únicamente en la combinación de niveles bajos de vitamina D con el riesgo de enfermedad ósea. Este nuevo hallazgo se centra en la combinación de niveles bajos de vitamina D con el riesgo de muerte prematura por todas las causas, no sólo enfermedades de los huesos", matiza.
Garland señala que el nivel en sangre de vitamina D relacionado con aproximadamente la mitad de la tasa de mortalidad es de 30 ng/ml y subraya que dos tercios de la población de Estados Unidos tienen un nivel de vitamina D en sangre estimada por debajo de ese valor.
"Este estudio debe dar a la comunidad médica y las empresas públicas la garantía de que la vitamina D es segura cuando se usa en las dosis apropiadas de hasta 4.000 unidades internacionales (UI) por día", afirma Heather Hofflich, profesor en el Departamento de Medicina de la Universidad de California San Diego.
"Sin embargo, siempre es aconsejable consultar al médico al cambiar el consumo de vitamina D y para tener controlado anualmente el nivel en sangre de 25-hidroxivitamina D. Ingestas diarias superiores a 4.000 UI por día pueden ser apropiadas para algunos pacientes bajo supervisión médica", añade.
El promedio de edad durante la extracción de sangre en este estudio fue de 55 años y la duración media del seguimiento de los participantes fue de nueve años. La investigación incluyó a residentes de 14 países, entre ellos Estados Unidos, y datos de 566.583 personas.

viernes, 30 de mayo de 2014

Tras un ictus es importante realizar actividad física

Puede mejorar la condición cardiovascular, la capacidad de caminar y la fuerza de las extremidades afectas.
El ejercicio es un valioso componente aún infrautilizado en la atención posterior al accidente cerebrovascular, según concluye una declaración científica publicada en “Stroke”, que propone prescribir a los supervivientes la práctica de ejercicio tras comprobar que experimentan pérdida de acondicionamiento físico y pasan a llevar estilos de vida inactivos, disminuyendo su capacidad para realizar actividades de la vida diaria y aumentando el riesgo de otro accidente cerebrovascular.
"Hay una fuerte evidencia de que la actividad física y el ejercicio después del accidente cerebrovascular pueden mejorar la condición cardiovascular, la capacidad de caminar y la fuerza del brazo", afirma Sandra A. Billinger, autora principal de la declaración y terapeuta física en el University of Kansas Medical Center, en Estados Unidos. "Además, investigaciones recientes sugieren que el ejercicio puede mejorar los síntomas depresivos, la función cognitiva, la memoria y la calidad de vida después del accidente cerebrovascular", añade.
Sin embargo, lamenta que "muy pocos profesionales de la salud prescriben el ejercicio como una forma de terapia para el accidente cerebrovascular". "Hay una gran brecha en América entre el momento en que los pacientes con ictus son dados de alta de la rehabilitación y la transición a programas de ejercicios comunitarios cuando van a casa. Muchos se quedan por su cuenta. No tenemos un sistema para ayudar a los pacientes con accidente cerebrovascular a que se sientan cómodos con el ejercicio", argumenta.
La actividad física es el movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que utilizan la energía y el ejercicio es un subconjunto de la actividad física que está planificado, estructurado y se realiza de forma repetitiva para mejorar o mantener la condición física. Los supervivientes de un ictus deben superar varias barreras para realizar ejercicio, como la gravedad de su accidente cerebrovascular, la fatiga, la depresión, la falta de apoyo social, la asequibilidad y la motivación.
"Estos pacientes pueden no saber cómo o no poder permitirse el lujo de aprovechar las ventajas de los programas de ejercicio en sus comunidades, ser incapaces de conducir hasta un gimnasio o no sentirse cómodos yendo a un gimnasio", explica Billinger. "Nosotros, como profesionales de la salud, tenemos que ayudar a los pacientes con ictus a desarrollar las habilidades y la confianza necesarias para comenzar y mantener un programa de ejercicios que incluya ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza como parte de su atención al ictus", apuesta esta experta.
"La clave para hacer ejercicio es que sólo funciona si se hace de forma coherente", sentencia Billinger. Por ello, algunas de las recomendaciones estatales para la atención posterior al accidente cerebrovascular incluyen adaptar las prescripciones de ejercicio a la tolerancia del paciente, la etapa de recuperación, el medio ambiente, el apoyo social disponible, las limitaciones en la actividad y las preferencias de actividad física.
Minimizar el reposo en la cama en los días inmediatos después del accidente cerebrovascular y que los sobrevivientes se sienten o se paren de forma intermitente, iniciar un programa de entrenamiento cuando los pacientes son médicamente estables para recuperar o sobrepasar los niveles de actividad anteriores a su accidente cerebrovascular y usar programas de rehabilitación que incorporen ejercicio aeróbico, entrenamiento de fuerza, flexibilidad y equilibrio son otros consejos.
La recomendación general es que los supervivientes de ictus hagan ejercicio al menos tres días a la semana durante entre 20 y 60 minutos, dependiendo de su capacidad funcional individual. Muchos sobrevivientes de accidentes cerebrovasculares pueden tolerar mejor múltiples ejercicios de intensidad moderada de 10 a 15 minutos, además de que simples actividades que reconstruyen poco a poco la resistencia y la fuerza, como caminar por el barrio o realizar tareas del hogar, suman beneficios y marcan una diferencia, según Billinger.

domingo, 18 de mayo de 2014

El consumo de fibra ayuda a disminuir el colesterol

Si las personas con síndrome metabólico enriquecen su dieta con una fibra específica podrían, en el futuro, dejar de necesitar medicación. Según un estudio norteamericano publicado en "Molecular Nutrition & Food Research", la fibra no digestible es capaz de reducir el nivel de colesterol y tiene un efecto positivo en la composición del organismo.
Para este estudio, los investigadores de la South Dakota State University usaron una fibra de trigo modificada químicamente, una fécula resistente no digestible. Ochenta y seis adultos de dos colonias huteritas con y sin síndrome metabólico participaron en el estudio doble ciego e ingirieron harina de trigo enriquecida con la fibra en particular.
Todas las facetas del colesterol descendieron en los participantes con síndrome metabólico. Los tipos no-HDL de colesterol se redujeron notablemente, pero el colesterol HDL bueno también descendió. No obstante, los investigadores no lo consideraron un problema porque estudios recientes indicaron que reducir el colesterol malo era más beneficioso que aumentar el colesterol bueno.
Además, la fibra redujo la grasa en el organismo e incrementó la masa corporal magra. Ocurrió lo mismo con todos los participantes, con o sin síndrome metabólico.
En una fase futura, los investigadores desean estudiar los cambios en la expresión genética subyacente asociados a los efectos físicos así como los cambios potenciales en la composición microbiana del organismo causados por la fibra prebiótica.

viernes, 18 de abril de 2014

El ejercicio físico en personas de avanzada edad reduce el riesgo de demencia


El ejercicio aeróbico de manera regular aumenta el tamaño de la zona de la memoria del cerebro en las mujeres mayores y podría ayudar a ralentizar la progresión de la demencia.
El estudio contó con 86 mujeres, de 70 a 80 años de edad, que tenían problemas leves de memoria, también llamado "deterioro cognitivo leve", que según los investigadores es un factor de riesgo habitual de demencia. Las mujeres también se sometieron a IRM para evaluar el tamaño de su hipocampo, la parte del cerebro implicada en la memoria verbal y el aprendizaje.
El estudio, llevado a cabo por Teresa Liu-Ambrose y sus colaboradores del departamento de terapia física de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver (Canadá), fue publicado en la revista “British Journal of Sports Medicine”.
Durante 6 meses, las mujeres realizaron dos sesiones de una hora a la semana de ejercicio aeróbico (caminar a paso rápido), de entrenamiento de resistencia, como pesas, media sentadilla y sentadilla completa, o de ejercicios de equilibrio y de tonificación muscular.
Se revisó el tamaño del hipocampo de 29 mujeres de nuevo tras realizar estos programas de ejercicios. Las que realizaron los 6 meses de entrenamiento aeróbico mostraron un agrandamiento significativo del hipocampo, pero este cambio no se produjo en las mujeres de los otros grupos.
No obstante, hubo una indicación de que el aumento del tamaño del hipocampo se asoció con una peor memoria verbal, informaron los investigadores.
Esto sugiere que el vínculo entre el volumen cerebral y las habilidades mentales es complejo y requiere de más investigación, señalaron los autores. Aunque el estudio halló una asociación entre el ejercicio aeróbico y el tamaño del hipocampo, no estableció causalidad.
Pero los autores comentaron que los hallazgos sí indican que el ejercicio aeróbico ralentiza la reducción del hipocampo en las mujeres con riesgo de demencia. Recomendaron que se haga ejercicio aeróbico de forma regular para evitar el deterioro cognitivo leve.

viernes, 11 de abril de 2014

Hacer ejercicio en la adolescencia conserva la capacidad cognitiva en la madurez

Los adultos jóvenes que corren o realizan ejercicios cardiotónicos conservan la memoria y la capacidad de razonamiento en la madurez (de 43 a 55 años), según un estudio estadounidense publicado en la revista Neurology.
Un equipo dirigido por investigadores de la Universidad de Minnesota, EE. UU., han realizado un estudio a largo plazo con 2747 individuos sanos con una media de edad de 25 años. En el primer año del estudio, los participantes realizaron pruebas en una cinta sin fin, en la que se aumentó la velocidad de forma gradual hasta que los sujetos no eran capaces de continuar. Las pruebas se repitieron 20 años después. En las pruebas cognitivas realizadas 25 años tras el inicio se evaluaron la memoria verbal, la velocidad psicomotora (relación entre la capacidad de razonamiento y el movimiento físico) y la función ejecutiva.
En la primera prueba, los participantes resistieron una media de 10 minutos en la cinta sin fin. Veinte años después, este tiempo disminuyó una media de 2,9 minutos. Por cada nuevo minuto que los individuos estuvieron en la cinta durante la primera prueba, recordaron correctamente 0,12 palabras más en la prueba de memoria de las 15 que tenían que memorizar y, además, lograron mejores resultados en la prueba de velocidad psicomotora realizada 25 años después. Los individuos con un descenso menor del tiempo de resistencia en la cinta sin fin 20 años después tenían más probabilidades de obtener mejores resultados en la prueba de función ejecutiva que aquellos con un descenso mayor.
«Los cambios fueron significativos y, aunque puedan resultar modestos, eran superiores al efecto de un año de envejecimiento. Otros estudios con individuos mayores han mostrado que estas pruebas son unos de los mejores métodos diagnósticos del desarrollo de demencia en el futuro», afirma el coautor David Jacobs. «Este importante estudio es uno más de los que deberían servir para recordar a los adultos jóvenes el beneficio sobre el cerebro del ejercicio cardiotónico, como correr, nadar, montar en bicicleta o realizar ejercicio aeróbico en gimnasios».

viernes, 4 de abril de 2014

La delgadez incrementa la morbimortalidad

El riesgo de mortalidad es de casi el doble para las personas excesivamente delgadas
Las personas que tienen un peso demasiado bajo desde el punto de vista clínico se enfrentan a un riesgo mayor de fallecimiento que las personas obesas, según muestra el estudio publicado en la revista “Journal of Epidemiology and Community Health”.
En comparación con las personas con un peso normal, las excesivamente delgadas tienen casi el doble de riesgo de muerte, concluyeron los investigadores después de revisar más de 50 estudios previos.
La obesidad ha estado en el foco de atención de la salud pública, pero "tenemos la obligación de asegurarnos que evitamos que se produzca una epidemia de adultos y fetos con un peso demasiado bajo que, de otra forma, tendrían un peso adecuado", planteó el autor principal del estudio, el Dr. Joel Ray, investigador médico en el Hospital St. Michael de Toronto (Canadá).
Los estudios incluidos en el análisis realizaron un seguimiento a personas durante 5 años o más y se centraron en las asociaciones entre el IMC (el índice de masa corporal) y las muertes relacionadas con cualquier causa.
El equipo del Dr. Ray también observó las tasas de mortalidad relacionadas con los patrones de peso de los recién nacidos y los fetos.
Se descubrió que los pacientes con peso excesivamente bajo de todas las edades (los que tienen un IMC de 18.5 o inferior) tenían un riesgo 1.8 veces más alto de riesgo de morir que los pacientes con un IMC normal (entre 18.5 y 25.9), según el estudio.
En contraste, los pacientes obesos (los que tienen un IMC de entre 30 y 34.9) se enfrentan a un riesgo 1.2 veces más alto de morir que los pacientes con un peso normal. Los pacientes con obesidad grave (los que tienen un IMC de 35 o superior) se enfrentan a un riesgo 1.3 veces mayor.
El Dr. Ray señaló que es importante tener en cuenta el peso corporal saludable cuando se aborda la epidemia de obesidad.
"El IMC refleja no solo la grasa corporal, sino también la masa muscular. Si queremos continuar usando el IMC en las iniciativas de atención sanitaria y de salud pública, tenemos que darnos cuenta que un individuo robusto y sano es alguien que tiene una cantidad razonable de grasa corporal y también suficiente hueso y músculo", señaló Ray en un comunicado de prensa del hospital. "Si nuestro foco se centra más en las enfermedades del exceso de grasa corporal, entonces tenemos que reemplazar el IMC por una medida adecuada, como la medición de la circunferencia de la cintura".
Los factores típicos vinculados con un riesgo más alto por tener un peso demasiado bajo incluyen malnutrición, consumo de drogas o alcohol, fumar, pobreza y problemas de salud mental.

martes, 18 de marzo de 2014

El chocolate negro previene de eventos cardiovasculares

El chocolate negro es bueno para el corazón porque tiene una influencia positiva sobre dos factores clave de riesgo de las enfermedades cardiovasculares: reduce el índice de aumento y la adherencia de los leucocitos a las paredes de los vasos sanguíneos. Este es el resultado de un estudio holandés publicado por investigadores de la Universidad de Wageningen: llevaron a cabo un estudio con grupos cruzados y enmascaramiento doble en 44 hombres de mediana edad y sobrepeso que consumieron 70 gramos de chocolate al día durante dos periodos de cuatro semanas. Se dividió a los participantes en dos grupos que tomaron chocolate negro con gran contenido en flavonol o chocolate normal. Ambos chocolates tenían un contenido similar de cacao. Asimismo, se recomendó a los participantes que no ingirieran otros alimentos ricos en calorías para prevenir un aumento de peso.

El resultado no mostró ninguna diferencia entre los tipos de chocolate, su efecto positivo fue similar. Mejoraron la flexibilidad de las arterias e inhibieron la adherencia de los leucocitos a las paredes de los vasos sanguíneos.

«El efecto que el chocolate negro tiene en nuestro organismo es alentador, y no solo porque nos permite darnos el gusto sintiéndonos menos culpables», señala Gerald Weissmann, editor jefe de la revista The FASEB Journal. «Podría dar lugar a nuevos tratamientos que tengan los mismos efectos que el chocolate negro, pero con resultados mejores y más uniformes».

Tópico a desmontar: el colesterol dietético aumenta el colesterol en sangre

Hace años, se afirmaba la relación entre el consumo de alimentos altos en colesterol y el medido en sangre, alertando sobre sus efectos card...