sábado, 29 de diciembre de 2018

Niveles adecuados de vitamina D3 mejoran el equilibrio metabólico de la glucosa en mujeres con osteoporosis postmenopáusica

El artículo citado a continuación, cuyo abstract he traducido hace hincapié en la necesidad de presentar unos niveles adecuados en sangre de Vitamina D3, no sólo por los conocidos efectos positivos sobre la salud ósea, sino también en la mejora de la gestión metabólica de la glucosa. Niveles de más de 45 ng/ml son considerados beneficiosos para el metabolismo glucídico. En invierno la mayor parte de la población, sin embargo, no llega a 30 ng/ml... Se podría considerar que estrategias que mejoren los niveles de Vitamina D revertirían en un mayor control de la glucosa y resistencia a la insulina, beneficiosos para el adecuado control del peso corporal y prevención de indeseables efectos cardiovasculares a largo plazo.

Revista de salud de la mujer. Vol. 27, No. 8 Artículos Originales
Los niveles más altos de Vitamina D3 en suero están relacionados con la mejora de la homeostasis de la glucosa en mujeres con osteoporosis posmenopáusica.
Verónica Ávila-Rubio, Beatriz García-Fontana, Cristina Novo-Rodríguez, Jesús Cantero-Hinojosa, Rebeca Reyes-García y Manuel Muñoz-Torres. Publicado en línea: 1 de agosto de 2018
Trabajo completo
Antecedentes: la osteoporosis posmenopáusica (OMP) se asocia con otras comorbilidades como la homeostasis de la glucosa y la enfermedad cardiovascular. La insuficiencia de vitamina D es altamente prevalente y puede ser un vínculo común entre estos trastornos. Sin embargo, la relación entre la Vitamina D3 en circulación y la resistencia a la insulina en mujeres con OMP no se ha evaluado bien. El objetivo de este estudio fue evaluar la relación entre los niveles circulantes de Vitamina D3 y los parámetros de la homeostasis de la glucosa en una cohorte de mujeres con OMP para establecer un umbral de concentración sérica de Vitamina D3, que mejore los parámetros glucémicos.
Material y métodos: Este estudio transversal incluyó a 40 mujeres con OMP. Medimos los niveles séricos de Vitamina D3 y los parámetros de homeostasis de la glucosa (niveles de glucosa e insulina, sensibilidad a la insulina e índice de secreción β HOMA2-% S y HOMA2-% B, respectivamente). También se evaluaron parámetros antropométricos, bioquímicos, clínicos y marcadores óseos.
Resultados: los niveles circulantes de Vitamina D3 se relacionaron con los parámetros metabólicos relacionados con la glucosa (negativamente con HOMA2-% B y los niveles de insulina y positivamente con HOMA2-% S) en mujeres con OMP, lo que dio como resultado un indicador de sensibilidad a la insulina independiente de la edad, IMC, porcentaje de grasa corporal y osteocalcina subcarboxilada. Los pacientes con Vit. D3 ≥45 ng / ml en suero mostraron valores más bajos de HOMA2-% B e insulinemia y mayor HOMA2-% S.
Conclusiones: Nuestros resultados apoyan la hipótesis de que los niveles de Vitamina D3 circulantes están relacionados con una mejor homeostasis de la glucosa en mujeres con OMP. Sin embargo, esta relación fue evidente sólo en presencia de altos niveles circulantes de Vitamina D3.

lunes, 17 de diciembre de 2018

Los vegetales con más fibra, proteína y esteroles vegetales ayudan a controlar la hipertensión arterial

Los investigadores del Comité de Médicos para la Medicina Responsable de Washington, Estados Unidos, han publicado un metanálisis en la revista Progress in Cardiovascular Diseases, en el que concluyen que la proteína vegetal, fibra y esteroles vegetales reducen no sólo el colesterol, sino que también mejoran la presión arterial.
El trabajo ha encontrado que seguir este patrón dietético además de reducir los triglicéridos y colesterol (total y colesterol-LDL) en  casi un 20%, además ayudan a controlar la presión arterial (sistólica y diastólica), y los niveles de proteína C reactiva. Estos factores ayudan a reducir el riesgo de enfermedad coronaria a 10 años en un 13%.
El patrón se conoce como “Portfolio Diet”, basado en plantas y que enfatiza la necesidad de promocionar cuatro grupos de alimentos que disminuyen el colesterol y controlan la HTA, según explican los autores. En concreto, se refiere a 42 gramos de frutos secos -nueces, cacahuetes, etc- cada día; 50 gramos de proteína vegetal cada día a partir de productos de soja o legumbres -alubias, guisantes, garbanzos o lentejas-; 20 gramos de fibra soluble compleja cada día, como avena, arroz integral, cebada, berenjenas, manzanas, naranjas, y 2 gramos de esteroles vegetales cada día a partir de suplementos o productos enriquecidos con aceites vegetales (sobre todo de oliva), etc.
"Ensayos clínicos previos y estudios observacionales han encontrado evidencia sólida de que una dieta basada en vegetales puede mejorar la salud del corazón, no sólo al controlar el perfil lipídico, sino también la tensión arterial", ha declarado la autora del estudio Hana Kahleova, directora de investigación clínica del Comité de Médicos para la Medicina Responsable. Este estudio demuestra que "ciertos alimentos vegetales son especialmente eficaces para reducir el colesterol y aumentar nuestra salud cardiovascular en general", concluye.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Los lácteos desnatados no mejoran el riesgo cardiovascular

Una investigación del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston, Estados Unidos, no ha hallado una relación significativa entre el consumo de grasas lácteas, que contienen alimentos como la leche entera, el yogur, el queso o la mantequilla, y las enfermedades cardíacas y cerebrovasculares.
El estudio, publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, no solo no ha encontrado una relación directa entre estas causas de muerte y las grasas lácteas, sino que, de hecho, concluye que ciertos tipos de grasas lácteas pueden ayudar a evitar sufrir un ictus grave.
"Nuestros hallazgos no solo respaldan, sino que también fortalecen significativamente, la creciente evidencia que sugiere que la grasa láctea, contrariamente a la creencia popular, no aumenta el riesgo de enfermedad cardíaca o mortalidad general en personas mayores. Además de no contribuir a la muerte, los resultados sugieren que un ácido graso presente en los lácteos puede reducir el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, particularmente por ictus", ha explicado Marcia Otto, autora principal de la investigación.
Ha evaluado cómo los múltiples biomarcadores de ácidos grasos presentes en la grasa láctea se relacionan con la enfermedad cardiaca y la mortalidad por cualquier causa durante un período de 22 años. Esta metodología de medición, a diferencia del consumo autoinformado, que suele ser más utilizado, da una idea más objetiva sobre el impacto de la exposición a largo plazo a estos ácidos grasos, según el informe.
Cerca de 3.000 adultos de 65 años en adelante se incluyeron en el estudio, que midió los niveles plasmáticos de tres ácidos grasos diferentes encontrados en los productos lácteos al comienzo en 1992 y nuevamente a los 6 y 13 años más tarde.
Ninguno de los tipos de ácidos grasos se asoció significativamente a la mortalidad total. De hecho, un tipo se relacionó con menos muertes por enfermedades cardiovasculares: las personas con niveles más altos de ácidos grasos tenían un 42% menos de riesgo de morir por ictus, lo que sugiere un mayor consumo de productos lácteos enteros.
"De acuerdo con los hallazgos anteriores, nuestros resultados ponen de relieve la necesidad de revisar la orientación dietética actual sobre los productos lácteos enteros, que son fuentes ricas en nutrientes como calcio y potasio, esenciales para la salud no solo durante la infancia sino también a lo largo de la vida, cuando la desnutrición y las afecciones como la osteoporosis son más comunes", ha remarcado Otto.
Además, la investigadora recuerda que los alimentos lácteos bajos en grasa como el yogur bajo en grasa y la leche con chocolate a menudo incluyen altas cantidades de azúcares añadidos, lo que puede conducir a "una mala salud cardiovascular y metabólica".
"Los consumidores han estado expuestos a mucha información diferente y conflictiva sobre la dieta, particularmente en relación con las grasas. Por lo tanto, es importante contar con estudios sólidos para que las personas puedan tomar decisiones más informadas basadas en hechos científicos en lugar de rumores", concluye.
En definitiva, si te gusta la leche (y la toleras) no tiene por qué ser entera. Y el consumo del resto, especialmente los quesos (curados) no aumenta el riesgo cardiovascular.

domingo, 28 de octubre de 2018

El ejercicio mejora la depresión y el deterioro cardiovascular asociado a ella

El ejercicio puede ser tan crucial para la buena salud de un paciente con depresión como encontrar un antidepresivo eficaz. Un nuevo estudio, publicado en JAMA Psychiatr, de casi 18.000 participantes, ha hallado que aquellos pacientes con una buena condición física en la mediana edad tenían significativamente menos probabilidades de morir a causa de una enfermedad cardíaca en etapas posteriores de la vida, incluso, si se les diagnosticaba depresión.
La investigación, una colaboración entre UT Southwestern y The Cooper Institute, en Estados Unidos, subraya las múltiples formas en que la depresión puede afectar a la salud y la mortalidad. También resalta la importancia de superar un dilema común entre los pacientes: ¿Cómo se puede lidiar con la desesperanza y aún encontrar la motivación para hacer ejercicio?
"Mantener una dosis saludable de ejercicio es difícil, pero se puede hacer. Solo requiere más esfuerzo y abordar barreras únicas para el ejercicio de manera regular", dice el coautor Madhukar Trivedi.
Trivedi cita investigaciones previas que muestran que los pacientes deprimidos a menudo pueden realizar aproximadamente tres cuartas partes del ejercicio que se les pide que realicen. Este experto recomienda que los pacientes tomen varios pasos para aumentar sus posibilidades de éxito.
Entre otras cuestiones, plantear reservar un tiempo constante para hacer ejercicio todos los días, pero no desanimarse por los periodos de inactividad. Sin embargo, aconseja reanudar las actividades tan pronto como sea posible. Además, cree necesario mantener un registro para seguir el progreso; variar los ejercicios para evitar la monotonía y seguir un entrenamiento interesante y divertido, preferiblemente ejercitándose con un amigo. Es mejor contar con alguien que responsabilice al paciente de mantener el régimen de ejercicios.
El estudio, publicado en JAMA Psychiatry, utilizó una base de datos del Instituto Cooper de participantes que tenían su capacidad cardiorrespiratoria medida a una edad promedio de 50 años. Los científicos utilizaron los datos administrativos de Medicare para establecer correlaciones entre la condición física de los participantes en la mediana edad a tasas de depresión y enfermedad cardiaca en la vejez. Entre los hallazgos, los participantes con una buena forma física tuvieron 56% menos probabilidades de morir por una enfermedad cardiaca tras un diagnóstico de depresión.
Trivedi señala que los hallazgos son igual de relevantes para los grupos de menor edad, en particular los adultos en edad universitaria que acaban de entrar en el mercado laboral. "Esta es la edad en la que generalmente vemos que la actividad física disminuye porque no están involucrados en actividades escolares y deportes -dice Trivedi-. Cuanto antes mantengas la forma física, mayores serán las probabilidades de prevenir la depresión, lo que a la larga ayudará a reducir el riesgo de enfermedad cardiaca".
La depresión se ha relacionado con otras afecciones médicas crónicas como la diabetes, la obesidad y la enfermedad renal crónica, que según los estudios demuestran que los antidepresivos pueden ayudar. Para los pacientes con estas afecciones, el tratamiento más apropiado puede ser el ejercicio.
Para Trivedi, las razones detrás de esto pueden estar relacionadas en parte, con los efectos generales de la actividad física sobre la salud, incluido el hecho de que el ejercicio disminuye la inflamación que puede causar depresión. Al reducir la inflamación, caen los riesgos de depresión y enfermedad cardíaca.
En otro estudio de este mismo autor, se demuestra la mejoría en las variables cognitivas asociadas a la depresión mayor, cuando los participantes realizaban ejercicio.

domingo, 21 de octubre de 2018

Los azúcares podrían ser un factor predisponente a la fractura osteoporótica

Un estudio realizado por un grupo de investigadores del CIBEROBN muestra que la ingesta de alimentos con carbohidratos de alto índice glucémico, como pueden ser los cereales refinados, el pan y las pastas blancas o los dulces, aumentan el riesgo de sufrir una fractura osteoporótica.
La investigación demuestra por primera vez la importancia de la calidad de los hidratos de carbono sobre la salud ósea y el consecuente riesgo de fractura. Los alimentos con alto índice glucémico se descomponen rápidamente durante la digestión y liberan glucosa en la sangre.
Mientras, se atribuye beneficios sobre la salud ósea a la calidad nutricional de los hidratos de carbono de bajo índice glucémico con alto contenido en fibra, antioxidantes y otras sustancias bioactivas con potencial antiinflamatorio.
"Recientes estudios han puesto de manifiesto la importancia de la calidad de los carbohidratos para una mejor salud cardiovascular, un mejor control de la glucemia y, por lo tanto, la diabetes tipo 2, y se ha visto que podría tener también beneficios para algún tipo de cáncer", señalan desde el centro investigador.
Este estudio, publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, se realizó en un total de 870 personas de entre 55 y 80 años con alto riesgo cardiovascular. Después de un seguimiento de casi 9 años de media, el grupo de investigadores han comprobado que aquellas personas que seguían una dieta con carbohidratos de mayor índice glucémico presentaban mayor riesgo de sufrir este tipo de fracturas independientemente de otros factores de riego asociados como la edad, el sexo o la diabetes tipo 2.
Los datos se recogían a través del registro anual de la alimentación mediante cuestionarios específicos para tener en cuenta el efecto de posibles cambios que se pueden producir durante estos años sobre el riesgo de fracturas.
En definitiva: aunque se trata de un estudio de correlación, futuros estudios de investigación podrían confirmar que entre los factores causales de la osteoporosis pudiera estar el consumo elevado de azúcares de alto índice glucémico. A eliminar la sacarosa de nuestra dieta!

domingo, 23 de septiembre de 2018

El alcohol disminuye la masa ósea de las adolescentes

Ya se sabía por diversos estudios que el consumo de bebidas alcohólicas repercute negativamente en la densidad ósea, contribuyendo al desarrollo de osteoporosis, y predisponiendo a las fracturas óseas en los adultos. Además, un reciente estudio publicado en el Journal of Studies on Alcohol and Drugs, apunta a que las adolescentes que consumen alcohol de forma regular pueden no alcanzar un pico de masa ósea óptimo.

Los investigadores, tras analizar a estas adolescentes en un reciente estudio que abarca a 87 mujeres universitarias, han descubierto que aquellas chicas que se emborracharon con frecuencia durante la etapa de la Enseñanza Secundaria tenían una masa ósea menor en la columna vertebral. Esta tendencia se mantuvo de forma independiente incluso tras ser aislados otros factores que afectan la densidad ósea, como el ejercicio, la nutrición y los hábitos tabáquicos.

"Estos hallazgos sugieren que se puede unir la salud ósea más pobre a la lista de riesgos de consumo excesivo de alcohol para mujeres jóvenes", ha señalado el investigador principal del estudio, Joseph LaBrie, profesor de Psicología en la Universidad Loyola Marymount de Los Ángeles, Estados Unidos.

El análisis se ha centrado en estudiantes universitarias de 18 a 20 años de edad, un momento en el que, según LaBrie, la masa ósea debería "seguir aumentando". "Las mujeres generalmente alcanzan su pico de densidad ósea en la columna vertebral entre los 20 y 25", ha indicado al respecto.

Las participantes del estudio respondieron cuestionarios sobre ciertos factores de estilo de vida y se les midió la densidad ósea en la columna lumbar. En lo que respecta al alcohol, se les pidió a las mujeres que dijeran con qué frecuencia habían consumido cuatro o más bebidas alcohólicas en un plazo de dos horas durante Secundaria. Es decir, que se habían emborrachado al menos 115 veces, dos al meses. En general, el equipo de LaBrie ha comprobado que las mujeres que cumplían este requisito tenían una masa ósea menor que las que no.

Los investigadores consideran que sus resultados se suman a investigaciones previas que relacionaron el consumo excesivo de alcohol con una masa ósea más baja y mayor riesgo de fracturas en adultos mayores, lo que en su opinión sugire que los problemas óseos pueden estar relacionados con desgaste de los huesos.

En este sentido, LaBrie ha señalado que "cualquier cosa que impida que una mujer joven alcance su pico de masa ósea probablemente aumentará sus probabilidades de desarrollar osteoporosis años después".

lunes, 10 de septiembre de 2018

La talasoterapia: los beneficios de bañarse en el mar

Desde hace cientos (o miles de años) se han apreciado las propiedades beneficiosas para la salud de bañarse en el mar. Distintas culturas, como por ejemplo la antigua Roma, edificaban instalaciones similares a los balnearios actuales, no sólo en las zonas montañosas en donde suelen darse con más frecuencia los manantiales de agua caliente, sino también en las zonas costeras.
El mar es un auténtico spa marino que cuenta no sólo con el propio agua del mar en sí, sino con otros muchos elementos beneficiosos como las microalgas marinas, los lodos del fondo, la arena y el plancton en suspensión. Y no despreciemos otros elementos coadyuvantes para la salud, como el propio bioclima marino, con la brisa marina, cargada también de micropartículas de agua de mar. ¿Verdad que cuando llegamos después de un paseo cerca de la playa, en un día algo ventoso, parece que nuestra piel está impregnada, como pegajosa? Si la acercas a tu boca, notarás en la lengua el sabor salado del agua marina...
De hecho, después de bañarse en el mar, y para aprovechar más rato las propiedades beneficiosas del agua de mar en nuestra piel, los expertos recomiendan tratar de no ducharse (si es posible, claro), al menos durante 4 - 5 horas. Ello hará que disfrutemos al máximo de la absorción de los elementos de las sales marinas depositados en nuestra epidermis.
El agua de mar es rica en cloruro de sodio, cloruro de magnesio y cloruro de potasio, pero también en iodo, y otros oligoelementos y minerales presentes en su composición. Las algas marinas, además, aportan ciertas proteínas y vitaminas; los lodos de mar aportan azufre, cobre, hierro y cuarzo. El plancton contiene glicoproteínas y vitaminas B y E, que evitan la formación de radicales libres, aportando un plus de nutrición a la piel. Por supuesto, también la vitamina D, si estás un ratito tomando el sol, aunque esto ya fue tratado en otro post del blog.
Todos ellos en conjunto pueden ayudar a prevenir infecciones cutáneas y mejorar dermatosis crónicas como la psoriasis. Asimismo, ayudan al sistema cardiocirculatorio, proporcionan nutrientes básicos en la prevención de la osteoporosis, disminuye los niveles de estrés, etc. Algunos estudios lo relacionan con una disminución de los niveles de dolor en patologías crónicas, como la fibromialgia y la artrosis. Y aunque no son estudios de calidad, otros encuentran asociación con la disminución de la incidencia de cáncer en general, así como un mejor pronóstico evolutivo como tratamiento acompañante.
¿Y qué decir del contacto de la propia arena? Sus partículas, los granos de arena, con base fundamentalmente de silicio, tonifican y son un excelente exfoliante natural, con propiedades relajantes. La piel siempre queda más suave y tonificada tras tumbarse un rato en la playa, con un agradable baño posterior.

viernes, 31 de agosto de 2018

Alimentación en artrosis. ¿Previenen de ella los derivados de cartílago?

La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta a la salud del cartílago articular. Factores mecánicos y genéticos están claramente relacionados con su aparición. Anteriormente he publicado algunas entradas de blog en las que se relaciona también a ciertos factores nutricionales con la aparición de dicho proceso artrósico:


Pero, además de intentar guardar una alimentación rica y variada en ciertos nutrientes... ¿es eficaz el consumo de suplementos antiartrósicos, coloquialmente denominados "derivados del cartílago" para la prevención de la artrosis?
La respuesta rápida es NO. El utilizar estos productos, que llevan habitualmente colágeno, condroitín, glucosamina, etc, no sirve como estrategia de prevención en la población en general, que no sufre de artrosis. Sin embargo, en personas ya diagnosticadas de esta enfermedad por su médico, diversos estudios científicos avalan su efecto analgésico moderado a medio-largo plazo. Así, en pacientes con artrosis, sobre todo periférica (manos, pies, rodillas, caderas) la evidencia científica ofrece numerosas publicaciones de ensayos (controlados y aleatorizados, de alta calidad), en los que el uso de dichos suplementos puede ahorrar el uso de fármacos analgésicos y/o antinflamatorios.
En algunos estudios, de calidad moderada, también se apoya su uso en personas sometidas a esfuerzos articulares intensos E.g. deportistas de alto rendimiento, que realicen ejercicios de alto impacto articular. En cualquier caso su eficacia en este caso no está claro.
Más incierto es su efecto modificador de la enfermedad, es decir, no hay estudios de calidad en los que se demuestre su utilidad para frenar el deterioro estructural de la artrosis a lo largo de los años. En definitiva, no curan pero en algunos sujetos diagnosticados de dicha enfermedad, pueden aliviar los síntomas. Evidentemente, hay que probarlos durante varios meses para observar si merece la pena utilizarlos con dicho fin. Lo ideal es consultar con su médico habitual antes de tomarlos. Y tener presente que la preservación del cartílago articular siempre está basada en una correcta alimentación y ejercicio físico diario adaptado, así como evitar los esfuerzos de carga y posiciones inadecuadas que puedan aumentar la sobrecarga mecánica del cartílago articular.

jueves, 23 de agosto de 2018

Las crucíferas: verduras saludables de alto poder nutricional

Las crucíferas no son aves palmípedas del archipiélago de Kiribati. Con este singular nombre se designa a verduras muy saludables, entre las que se incluyen: rúcula, kale (col rizada), rábanos, coliflor, romanesco, repollo, lombarda, col de bruselas, colinabo o colirrábano, brócoli, berza, nabo, grelos, col china, etc.
Una cosa que tienen en común es su contenido en ciertos polisacáridos que no se digieren y que la flora bacteriana intestinal convierte en gas, de ahí que en muchas personas aumenten las flatulencias al tomar crucíferas. Para evitarlo es conveniente acostumbrarse a tomarlas regularmente en pequeñas cantidades, masticarlas muy bien; también cocinándolas brevemente, al vapor. Asimismo, muchas de ellas las podemos comer crudas en ensaladas, para aprovechar al máximo sus nutrientes. No todo va a ser la sempiterna lechuga de nuestra habitual ensalada mediterránea...
Estas hortalizas, muchas de ellas de hoja verde, son ricas en antioxidantes de los que todo el mundo debería incluir, al menos una ración, en su dieta diaria. Las crucíferas son ricas en antioxidantes naturales, fibra, folatos, betacaroteno (provitamina A), vitaminas C, E y K, zinc y selenio, y minerales (magnesio, etc).
Las crucíferas son alimentos, por tanto, de alta densidad nutricional. Destaca su riqueza en calcio: una ración generosa de estas verduras aporta tanto calcio al organismo como un vaso de leche, lo que es muy bueno para la salud metabólica del hueso y prevenir la osteoporosis.
Según algunos estudios ayudan a prevenir enfemedades neurodegenerativas: retrasan el deterioro cognitivo y pudieran ayudar a evitar la aparición de Alzheimer, así como a estimular las defensas naturales del sistema inmune.
Además, esta popular familia de vegetales contiene,un grupo de sustancias llamadas glucosinolatos, responsables de su aroma penetrante y su sabor amargo, considerados como potentes antioxidantes que brindan protección contra enfermedades del corazón, e incluso ciertos tipos de cáncer. De hecho el sulforafano es uno de los componentes más estudiados debido a su actividad antioxidante y anti-cáncer. Los estudios han informado que puede reducir el crecimiento de las células cancerosas e inducir su muerte en pacientes con leucemia. En su digestión se producen tiocianatos e indoles, que son los responsables de sus propiedades antitumorales.
Por último, también intervienen en la gestión metabólica glucídica, por lo que deben estar incluidas en cualquier dieta de adelgazamiento para el sobrepeso y obesidad, así como de control de la diabetes e intolerancia hidrocarbonada.
En las personas con problemas tiroideos, lo único que hay que tener en cuenta es que traten de comer alimentos ricos en iodo, como pescado azul, o sal iodada, para prevenir sus efectos bociógenos. Por otro lado, las personas que tomen fármacos anticoagulantes deberían tener en cuenta que un exceso de estas verduras pudiera contrarrestar parcialmente los efectos de dichos medicamentos (p.e. sintrom): 2 ó 3 raciones semanales no deberían suponer impedimento alguno.

sábado, 18 de agosto de 2018

El ejercicio físico previene y mejora los dolores de espalda

Un estudio científico realizado en más de 150 países y publicado en “The Lancet” ha demostrado que el dolor lumbar es la principal causa de discapacidad en todo el mundo. Las mujeres piden más asistencia por dolor lumbar que los hombres, y es más frecuente entre los 45 y 60 años. El principal factor de riesgo es el estado de la musculatura paravertebral y lumbopélvica; cuanto mejor sea, menor es el riesgo de padecer dolor y, sobre todo, menor la probabilidad de que se prolongue o repita.

El dolor lumbar afectará a un 80% de la población en algún momento de su vida, y el 99% de los que lo sufrirán padecerán 'síndromes mecánicos del raquis', en los que el dolor se origina en la espalda, y para evitarlo es recomendable realizar ejercicio físico, incluso durante los episodios de dolor, en la medida de lo posible, según el director médico de la Unidad de Espalda Kovacs-HLA Moncloa, Francisco Kovacs. "Para prevenir la aparición o la recurrencia del dolor ha demostrado ser efectivo mantener el mayor grado de actividad física, incluyendo el ejercicio o el deporte. Desde luego cuando no duele, pero también durante los episodios de dolor, en los que se ha comprobado que conviene evitar el reposo en cama o reducirlo cuanto sea posible, y mantener el mayor grado de actividad física que el dolor permita, evitando solo las actividades concretas que lo incrementen o desencadenen", ha explicado.

En el caso de que el dolor se deba a un síndrome inespecífico en el que la dolencia se origina en las partes blandas como músculos o ligamentos, no significa que algo esté roto o deformado, sino que no funciona bien. El Dr. Kovacs ha señalado que la "causa más frecuente es el mal funcionamiento de la musculatura o de los mecanismos que coordinan los grupos musculares que mantienen la espalda recta y nos permiten mantener el equilibrio al movernos".

"El 80% de los episodios dolorosos tienden a resolverse en menos de 14 días, pero si persisten más de 90 días se desencadenan otros mecanismos que pueden convertirlo en crónico y hacer que persista aunque desaparezca el motivo que inicialmente lo desencadenó", ha añadido.

Son 3 los consejos fundamentales que se pueden dar en relación al ejercicio para la prevención y tratamiento del dolor de espalda y cuello:
1.- El ejercicio ha de ser progresivo. De nada sirve realizar ejercicios vigorosos, que pueden incrementar el dolor y someter a la columna vertebral a un estrés biomecánico, con riesgo de incremento del dolor de base o la lesión subyacente. Mejor un ejercicio suave a diario, que sesiones intensas y descontroladas de ejercicios contraproducentes.
2.- No llegar al límite del dolor. Debemos conocer nuestros límites, y hacerle caso a nuestro cuerpo, Cargar mucho peso o hacer una posición extrema puede originar más dolor, que aunque leve, nos puede estar avisando de que nos estamos pasando, y existe por tanto mayor riesgo de agravamiento de la patología de base. Evitar posiciones extremas, así como ejercicios incorrectos, sería lo ideal.
3.- Debería ser adaptado y dirigido. Sobre todo si ya hay una enfermedad de base, tipo espondiloartrosis o lumbalgia crónica/ recidivante. Un adecuado seguimiento y dirección por parte de un fisioterapeuta o experto en actividad física puede disminuir los riesgos asociados e inherentes a la práctica del ejercicio. La sentadilla o el peso muerto pueden ser actividades interesantes, pero si se ejecutan mal probablemente acaben generando un mayor dolor, que puede durar semanas o meses.

martes, 14 de agosto de 2018

El bajo nivel de hidratación está asociado a la obesidad

Una simple parte de nuestra dieta podría estar vinculado a un peso más saludable: el agua. Las personas que son obesas y tienen un mayor índice de masa corporal (IMC) son más propensas a estar inadecuadamente hidratadas y viceversa, según sugiere una nueva investigación de la University of Michigan (UM), en Estados Unidos, publicada en la revista "Annals of Family Medicine".

"La relación entre la hidratación y el peso no está clara. Nuestro estudio explica esta relación en un nivel de población empleando una medida objetiva de la hidratación", explica la autora principal del trabajo, Tammy Chang, profesora asistente en el Departamento de Medicina de Familia en la Escuela de Medicina de la UM.

Aunque la correlación requiere más análisis, Chang señala que la hidratación últimamente se ha considerado la piedra angular de una dieta para perder peso. "A menudo, oímos recomendaciones de que beber agua es una manera de evitar comer en exceso porque se puede tener sed en vez de hambre", dice esta experta.

Chang y sus colegas estudiaron una muestra representativa nacional de 9.528 adultos de los Centers for Disease Control and Prevention y la National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES). Aproximadamente un tercio de los adultos, de entre 18 a 64 años, estaba inadecuadamente hidratado.

El estudio sugiere que las personas con un IMC más elevado -que se espera que tengan necesidades más altas de agua-- también puede demostrar comportamientos que llevan a una hidratación inadecuada. Los autores señalan que debido a que los datos son de sección transversal, no se puede decir que la hidratación inadecuada causa obesidad o al revés, pero sus resultados ponen de relieve una importante relación entre los dos.

Chang considera que el consumo de alimentos saludables con alto contenido de agua, como frutas y verduras, puede mejorar el estado de hidratación, aunque se necesitan más evaluaciones para saber si el estado de hidratación puede influir en el peso. "La hidratación puede pasarse por alto en las estrategias de control de peso para adultos", advierte Chang, también miembro del Instituto de Políticas de Salud e Innovación de la UM.

"Nuestros hallazgos sugieren que la hidratación puede merecer más atención cuando se piensa acerca de la obesidad a nivel de población. Mantenerse hidratado es bueno para usted sin importar por qué y nuestro estudio sugiere que también puede estar relacionado con el mantenimiento de un peso saludable", concluye.

Tópico a desmontar: el colesterol dietético aumenta el colesterol en sangre

Hace años, se afirmaba la relación entre el consumo de alimentos altos en colesterol y el medido en sangre, alertando sobre sus efectos card...