viernes, 6 de marzo de 2020

La falta de horas de sueño está asociada a la osteoporosis

La osteoporosis en una enfermedad metabólica ósea claramente relacionada con factores genéticos,
edad, nutrición, ejercicio y hábitos tóxicos. ¿Pero qué pasa con otros factores, como la falta de descanso apropiado? Dormir menos horas de lo necesario parece estar relacionado con un mayor riesgo de menor densidad mineral ósea y de desarrollo de osteoporosis en mujeres posmenopáusicas, según un estudio publicado en la revista científica Journal of Bone and Mineral Research.

Los investigadores estudiaron más de 10.000 mujeres posmenopáusicas y observaron que aquellas que afirmaron dormir 5 horas o menos por noche tenían un nivel más bajo de densidad mineral ósea medida con densitometría ósea (DEXA), en comparación con las mujeres que dormían 7 horas o más.

Después de diversos ajustes, las mujeres que habían informado de que dormían 5 horas o menos por noche tenían más de un 20% más de probabilidades de experimentar una disminución de la masa ósea y un riesgo más alto de padecer osteoporosis en las zonas estudiadas. Sugiere que esa falta de horas de sueño podría impactar negativamente sobre la salud ósea. Estudiada no la cantidad sino la calidad de horas de sueño, los resultados no fueron concluyentes, debido a la falta de significación estadística.

martes, 25 de febrero de 2020

El consumo regular de aguacates disminuye los niveles de LDL-colesterol

Hace 2 años publiqué un post en el blog, comentando en general las propiedades beneficiosas del aguacate (ENLACE). Un reciente estudio publicado en The Journal of Nutrition (Volume 150, Issue 2, February 2020, Pages 276–284), sugiere que comer un aguacate al día puede ayudar a mantener a raya el colesterol LDL (la fracción del colesterol malo), y procurar beneficios saludables para el corazón.
En este trabajo de investigación sobre alimentación, aleatorizado y controlado, los investigadores encontraron que comer un aguacate al día estaba asociado a niveles más bajos de LDL (específicamente las partículas pequeñas y densas de LDL) y LDL oxidada en adultos con sobrepeso u obesidad. Todo el LDL es malo, pero el LDL pequeño y denso es particularmente malo. Estas partículas oxidadas son particularmente dañinas ya que promueven la acumulación de placa en las arterias. Las LDL oxidadas promueven una reacción en cadena que induce la aterosclerosis, que es la acumulación de placa en la pared de la arteria. La oxidación no es buena, así que si puede ayudar a proteger el cuerpo a través de los alimentos que comes, eso podría ser muy beneficioso. Además, otras muchas investigaciones apuntan a que la oxidación es la base de enfermedades como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Después de cinco semanas con la dieta del aguacate, los participantes del estudio (45 sujetos, entre 21-70 años) tenían niveles significativamente más bajos de colesterol LDL oxidado que antes del comienzo del estudio o después de completar las dietas bajas en grasas y moderadas. Los participantes también tenían niveles más altos de luteína, un antioxidante, al finalizar el estudio entre los que seguían una dieta con aguacate. Probablemente, dicha luteína podría ser el compuesto bioactivo que protege el LDL de la oxidación.

martes, 18 de febrero de 2020

La obesidad en varones se asocia a niveles bajos de testosterona

Investigadores españoles adscritos a la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Victoria (Málaga), y al Instituto de Salud Carlos III, han relacionado obesidad con disminución de los niveles de testosterona en hombres. Se trata de un estudio transversal, y por tanto no sirve para detectar causalidad: ¿la obesidad en varones causa hipoandrogenismo (déficit de testosterona) o viceversa?
En los últimos años, se ha constatado que la hipoandrogenemia asociada a la obesidad está aumentando de forma paralela al número de varones obesos en el mundo, pero se desconocía su prevalencia en hombres jóvenes no diabéticos con sobrepeso y obesidad. Por este motivo, los expertos españoles, cuyo trabajo ha sido publicado en la revista internacional Obesity (https://doi.org/10.1002/oby.22579) han querido analizar la prevalencia de la hipoandrogenemia y factores de riesgo asociados en esta población. Para ello, han evaluado a 266 hombres no diabéticos menores de 50 años de edad con obesidad, remitidos desde atención primaria, encontrando niveles reducidos de testosterona en el 25,6% de los participantes, aumentando este porcentaje hasta el 80% en los varones con obesidad más extrema. Se puede deducir que el exceso de peso es el factor que más estrechamente se relaciona con el descenso de los niveles de testosterona. Otros factor relacionado con el descenso en los niveles de testosterona es el incremento de la edad, produciéndose una reducción en las concentraciones plasmáticas de LH (hormona hipofisaria que estimula la producción de testosterona a nivel testicular). El médico puede también sospechar que el hipoandrogenismo es secundario a otras causas menos frecuentes: trastornos hipofisarios primarios, hemocromatosis (enfermedad genética que produce acúmulo excesivo de hierro en los tejidos corporales), enfermedades autoinmunes, enfermedades infecciosas, ciertos medicamentos (sobre todo hormonales)...

¿Y qué consecuencias trae el descenso de los niveles de testosterona? Pues no sólo la temida disfunción eréctil, que lleva a la impotencia, sino también esterilidad, y otras:
  • Peor composición corporal (mayor cantidad de grasa visceral y menor de músculo).
  • Ginecomastia (aumento glándulas mamarias) y pérdida del vello corporal.
  • Síndrome metabólico, con incremento de la resistencia a la insulina y diabetes tipo 2, hipertensión arterial y dislipemias. En definitiva, aumento de predisposición a enfermedades cardiovasculares.
  • Osteoporosis. Es una de las causas más frecuentes de pérdida de masa ósea en el varón adulto.
  • Un síndrome parecido a la menopausia femenina, con diversos síntomas: fatiga, dificultad para concentrarse, alteraciones del ánimo, sofocos, etc.
Los investigadores han destacado la importancia de implementar en estos pacientes estrategias para abordar el exceso de peso y promover un estilo de vida saludable, para evitar la obesidad y posibles complicaciones asociadas, como el propio descenso de testosterona. Como siempre, una vida sana evitando factores de riesgo como la falta de ejercicio, mala alimentación, estrés, hábitos tóxicos, etc, puede probablemente ayudar a mejorar este problema de salud global.

domingo, 9 de febrero de 2020

Los niños que utilizan más pantallas tienden al sobrepeso

Un estudio de investigación (https://www.nature.com/articles/s41598-019-46971-6) realizado por un grupo de de la Universidad de Helsinki (Finlandia) y publicado en la revista 'Scientific Reports' , investigó los vínculos entre el tiempo frente a una pantalla y el sobrepeso utilizando los datos de la base de datos 'Salud en Adolescentes de Finlandia', que incluye a más de 10000 niños de toda Finlandia con una edad entre 9 y 12 años.
Los participantes informaron sobre el tiempo que pasaban viendo programas de televisión y películas en las pantallas y la cantidad de uso sedentario de ordenadores fuera del horario escolar. Se midió la estatura, el peso y la circunferencia de la cintura de los niños.
Los resultados demostraron que el tiempo pasado frente a las pantallas está asociado tanto con el sobrepeso general como con la obesidad abdominal. No hubo variación en los hallazgos por edad, sexo, idioma nativo, duración del sueño y, curiosamente, con el ejercicio durante el tiempo libre. Ver mucha televisión también se asoció con el sobrepeso y la obesidad abdominal en los niños que más ejercicio hacían!
Debe señalarse que pos su diseño, de tipo transversal, no pueden realizarse inferencias sobre la causalidad. Puede ser que los niños con sobrepeso pasen más tiempo frente a las pantallas, o que más tiempo frente a las pantallas pueda resultar en sobrepeso.
El estudio tampoco midió la intensidad del ejercicio. A los participantes solo se les preguntó sobre la cantidad de tiempo que pasaban haciendo ejercicio en su tiempo libre. En definitiva, se necesita más investigación sobre el efecto combinado del tiempo frente a las pantallas, la actividad física y la dieta en el peso de los niños.

lunes, 3 de febrero de 2020

La grelina, la hormona del hambre, también mejora la memoria

La grelina es una hormona secretada por el estómago, la cual induce la sensación de apetito. Por ejemplo, los niveles de grelina serían altos si estuvieras en un restaurante esperando una deliciosa comida que se servirá en breve. El aumento de su nivel en sangre durante el ayuno induce el hambre, estimulando la secreción de ácido gástrico y la motilidad gastrointestinal. Y lo notamos con los típicos movimientos "de tripas" cuando se acerca el momento de comer... Es por ello que su papel en la regulación del apetito y el peso convierte a esta hormona en una interesante diana terapéutica para el tratamiento de la obesidad y las enfermedades relacionadas.

Además, la grelina modula otros procesos fisiológicos como:

  • La secreción de otras hormonas por la hipófisis (hormona del crecimiento, prolactina y hormona ACTH).
  • Regula la homeostasis de la glucosa al disminuir la secreción de insulina en las células β del páncreas y estimular la producción de glucosa (neoglucogénesis) en el hígado.
  • Disminuye la presión arterial y aumenta la función cardíaca.
  • Regula positivamente el metabolismo del hueso estimulando a los osteoblastos y aumentando la densidad mineral ósea.

Un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de California (Estados Unidos) ha identificado un nuevo y sorprendente papel para la grelina, la llamada “hormona del hambre”. Hasta ahora se pensaba que se encargaba solamente de enviar señales de hambre desde el intestino al cerebro, pero los nuevos hallazgos, presentados en la reunión anual de la Sociedad para el Estudio del Comportamiento Ingestivo, sugieren que también puede ser importante para el control de la memoria, mejorando dicha función cognitiva.
Recientemente se ha descubierto que, además de influir en la cantidad de alimentos consumidos durante una comida, el nervio vago también influye en la función de la memoria.

El grupo de investigadores de esta universidad planteó la hipótesis de que la grelina es una molécula clave que ayuda al nervio vago a promover la memoria. Usando interferencia de ARN para reducir la cantidad de receptor de grelina, los investigadores bloquearon la señalización de esta hormona en el nervio vago de ratas. Cuando se les asignó una serie de tareas de memoria, los animales con señalización de grelina vagal reducida se vieron afectados en una prueba de memoria episódica, un tipo de memoria que implica recordar qué, cuándo y dónde ocurrió algo, como recordar el primer día de clases. Para las ratas, esto requería recordar un objeto específico en una ubicación específica.
Estos nuevos descubrimientos se suman a nuestra comprensión de cómo se generan los recuerdos episódicos, así como la relación entre la memoria y el comportamiento alimentario. En el futuro, los investigadores podrán desarrollar estrategias para mejorar la capacidad de memoria en los seres humanos mediante la manipulación de la señalización de la grelina desde el sistema gastrointestinal hasta el sistema nervioso central.

domingo, 26 de enero de 2020

El estrés crónico aumenta la posibilidad de enfermedades autoinmunes

En un estudio de investigación sueco, cuyos resultados fueron publicados en la revista JAMA (Journal of the American Medical Association), se aprecia un aumento de hasta el 30 - 40% de sufrir enfermedades autoinmunes cuando se padecen situaciones de estrés crónico. Se trata de un estudio observacional de cohortes, y diseñado en una población no española, pero probablemente los resultados son extrapolables a cualquier país occidental, donde los niveles de estrés diarios son elevados. No ahonda en los mecanismos fisiopatológicos.

Asociación de trastornos relacionados con el estrés con futuras enfermedades autoinmunes.
Huan Song, MD, PhD1,2; Fang Fang, MD, PhD2; Gunnar Tomasson, MD, PhD3,4,5; y col., K. K. Arnberg, PhD6,7; David Mataix-Cols, PhD8,9; Lorena Fernández de la Cruz, PhD8; Catarina Almqvist, MD, PhD2,10; Katja Fall, MD, PhD 11,12; Unnur A. Valdimarsdóttir, PhD1,2,13
JAMA 2018; 319 (23): 2388-2400. doi: 10.1001 / jama.2018.7028
https://jamanetwork.com/journals/jama/fullarticle/2685155

Puntos clave: ¿Las reacciones psiquiátricas, inducidas por trauma u otros factores estresantes de la vida, se asocian con el riesgo posterior de enfermedad autoinmune?

Hallazgos: En este estudio de cohorte retrospectivo basado en el registro sueco que incluyó a 106464 pacientes con trastornos relacionados con el estrés, 1064640 individuos no expuestos emparejados y 126652 hermanos completos, la exposición a un diagnóstico clínico de trastornos relacionados con el estrés se asoció significativamente con un aumento riesgo de enfermedad autoinmune (la tasa de incidencia fue de 9.1 por 1000 años-persona en pacientes expuestos en comparación con 6.0 y 6.5 por 1000 años-persona en individuos y hermanos no expuestos, respectivamente).

Resumen. Importancia Las reacciones psiquiátricas a los estresores de la vida son comunes en la población general y pueden provocar disfunción inmune. No está claro si tales reacciones contribuyen al riesgo de enfermedad autoinmune.

Objetivo. Determinar si existe una asociación entre los trastornos relacionados con el estrés y la posterior enfermedad autoinmune.

Material y métodos. Estudio de cohorte retrospectivo emparejado entre población y hermanos realizado en Suecia del 1 de enero de 1981 al 31 de diciembre de 2013. La cohorte incluyó 106464 pacientes expuestos con trastornos relacionados con el estrés, con 1064640 personas no expuestas emparejadas y 126652 hermanos completos de estos pacientes. El trastorno relacionado con el estrés y las enfermedades autoinmunes se identificaron a través del Registro Nacional de Pacientes. El modelo de Cox se usó para estimar las razones de riesgo (HR) con IC del 95% de 41 enfermedades autoinmunes más de 1 año después del diagnóstico de trastornos relacionados con el estrés, controlando por múltiples factores de riesgo.

Resultados La mediana de edad en el momento del diagnóstico de los trastornos relacionados con el estrés fue de 41 años (rango intercuartil, 33-50 años) y el 40% de los pacientes expuestos eran hombres. Durante un seguimiento medio de 10 años, la tasa de incidencia de enfermedades autoinmunes fue de 9,1, 6,0 y 6,5 por 1000 años-persona entre las cohortes de hermanos expuestos, apareados y no expuestos, respectivamente (diferencia de tasa absoluta, 3,12 [IC 95% , 2.99-3.25] y 2.49 [IC 95%, 2.23-2.76] por 1000 años-persona en comparación con los grupos de referencia basados ​​en población y hermanos, respectivamente). En comparación con la población no expuesta, los pacientes con trastornos relacionados con el estrés tenían un mayor riesgo de enfermedad autoinmune (HR, 1.36 [IC 95%, 1.33-1.40]). Los HR para pacientes con trastorno de estrés postraumático fueron 1.46 (IC 95%, 1.32-1.61) para cualquiera y 2.29 (IC 95%, 1.72-3.04) para enfermedades autoinmunes múltiples (≥3). Estas asociaciones fueron consistentes en la comparación basada en hermanos. Las elevaciones del riesgo relativo fueron más pronunciadas entre los pacientes más jóvenes (HR, 1.48 [IC 95%, 1.42-1.55]; 1.41 [IC 95%, 1.33-1.48]; 1.31 [IC 95%, 1.24-1.37] y 1.23 [95% IC, 1.17-1.30] para la edad a ≤33, 34-41, 42-50 y ≥51 años, respectivamente; P para la interacción <.001). El uso persistente de inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina durante el primer año del diagnóstico de trastorno de estrés postraumático se asoció con un riesgo relativo atenuado de enfermedad autoinmune (HR, 3.64 [IC 95%, 2.00-6.62]; 2.65 [IC 95%, 1.57-4.45]; y 1.82 [IC 95%, 1.09-3.02] para una duración ≤179, 180-319 y ≥320 días, respectivamente; P para tendencia = .03).

Conclusiones. En esta cohorte sueca, la exposición a un trastorno relacionado con el estrés se asoció significativamente con un mayor riesgo de  desarrollo de una futura enfermedad autoinmune, en comparación con individuos no expuestos. Se necesitan más estudios para comprender mejor los mecanismos subyacentes.

domingo, 8 de diciembre de 2019

El ejercicio moderado tras las comidas mejora los niveles de glucosa

Un ejercicio leve-moderado tras una comida como el desayuno ayuda a mejorar el metabolismo de la glucosa, según un estudio reciente publicado en la revista  European Journal of Physiology (https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00424-019-02300-4). El comportamiento de las curvas de glucemia se mostró más favorable, en comparación al desarrollo del mismo tipo de ejercicios en otros momentos del día. Andar tan sólo 30 minutos tras las comidas mejoró de forma significativa dicho metabolismo glicídico. lo cual podría ayudar no sólo al control de las personas diabéticas, sino también a combatir el sobrepeso en general. Ello da sentido a la típica "passeggiata" de los italianos: después de comer interesa un breve paseo. ¿Y dónde deja a la "siesta" española? Habría que investigarlo, pero es probable que también ayude a resincronizar nuestro metabolismo diario. La duda es si mejor antes o después del paseo... En relación a esto, algunos investigadores han publicado en la revista The Journal of Nutrition (https://doi.org/10.1093/jn/nxz148), que no hay diferencias significativas en los niveles de glucosa y otros parámetros metabólicos entre individuos ancianos con factores de riesgo cardiovascular, que hacían un breve ejercicio tras las comidas o los que optaban por el descanso; encuentran más importancia en el tipo de dieta, apostando por la dieta mediterránea.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Los alimentos ricos en omega 3 ayudan a combatir la obesidad

Las personas con mayor consumo de alimentos con omega 3 (como los pescados azules, marisco, nueces, semillas, aceite de lino, etc) presentan mayores concentraciones en sangre de ácido eicosapentaenoico (EPA) y menor riesgo de obesidad, según ha mostrado un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Oviedo y el CSIC, y que ha sido publicado en Food Research International.

De hecho, con este trabajo se propone por primera vez que los niveles de ácidos grasos en sangre y algunos microorganismos presentes en las heces, y por tanto en el intestino grueso (microbioma intestinal), podrían actuar de forma sinérgica en la regulación del peso corporal, actuando de forma diferente en hombres y mujeres.

El estudio, realizado mediante inteligencia artificial, podría ser una ventana para el diseño de nuevas estrategias personalizadas, enfocadas a mejorar la respuesta a tratamientos y el control de la obesidad, teniendo en cuenta las diferencias de sexo.

El estudio pone de manifiesto que, en relación con la obesidad, las grasas que se consumen con la dieta procedente del pescado pueden tener un efecto beneficioso de manera independiente de las calorías que aportan, para lo cual ha de estar supervisada médicamente y ajustada a las necesidades de cada persona, de acuerdo con su metabolismo y, como se ha señalado, acorde con su condición de hombre o de mujer. Hasta ahora se sabía que los ácidos omega 3 son cardiosaludables y que a nivel metabólico tienen otras implicaciones, pero se desconocía su papel en la regulación del peso corporal, de ahí que en personas con obesidad se restrinja su consumo, como el de cualquier otra grasa.

De igual forma, en el trabajo se ha evidenciado que los microrganismos seleccionados deberían ser diferentes en hombres y mujeres, lo que refuerza la tendencia actual de dirigirnos hacia la nutrición personalizada para optimizar las estrategias de prevención de esta patología.

martes, 12 de noviembre de 2019

El caqui, una fruta de otoño rica en nutrientes

El caqui es originario de China, en particular de la costa, donde se cultivaba hace ya unos 3.000 años. Rico en taninos, los cuales provocan el carácter áspero típico en el paladar, que va desapareciendo a medida que la fruta madura. El caqui persimon es un subproducto del caqui, madurado de una forma muy particular; por contra, el sharoni es una variedad, oriunda de Israel.
El caqui proporciona hidratos de carbono, sobre todo fructosa y glucosa, lo cual lo convierten en un alimento nutritivo y energético. Interesante su consumo en dietas de control de peso, porque sólo aporta 70 calorías por cada 100 gramos.
Presenta fibras solubles, como la pectina y los mucílagos, los cuales ayudan a regular el tránsito intestinal y alivian las gastritis. Ojo, cuando los caquis son poco maduros resultan astringentes, tendiendo al estreñimiento.
Abundan en antioxidantes: provitamina A o betacaroteno (esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del sistema inmunológico), vitamina C (interviene en la formación de colágeno, huesos y dientes, glóbulos rojos y favorece la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones) y, en menor cantidad, vitaminas B, K y E. Podríamos decir que son interesantes en caso de estrés o ante problemas de la vista.
En cuanto a los minerales, el manganeso destaca sobre los demás (150 gramos cubren el 11% de las necesidades diarias), seguido por el cobre, el hierro, el potasio, el magnesio, el calcio y el fósforo.
Otros elementos beneficiosos del caqui son los fitonutrientes: entre ellos, las catequinas, el ácido betulínico, las antocianinas, el licopeno y la luteína. Son antioxidantes naturales que evitan la degeneración de los tejidos protegiendo a las células de los radicales libres y otras sustancias. Asimismo, podrían ayudar a combatir y prevenir las patologías inflamatorias y cancerígenas.

domingo, 27 de octubre de 2019

El ayuno intermitente para prevenir diabetes tipo 2

Son indudables los beneficios del ayuno intermitente (no comer durante periodos más o menos prolongados) en distintos parámetros de la salud general, demostrándolo diversos estudios científicos. En concreto, un estudio reciente ha mostrado que el ayuno intermitente mejora la sensibilidad a la insulina y protege contra el hígado graso. Ahora, según estos nuevos hallazgos, publicados en Metabolism, los ratones con sobrepeso propensos a la diabetes presentan una alta acumulación de células grasas en el páncreas. Científicos del Deutsches Zentrum für Diabetesforschung (Alemania) han descubierto que los ratones con una dieta de ayuno intermitente tienen una menor cantidad de grasa pancreática, lo que podría contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Los ratones resistentes a la diabetes, debido a su composición genética a pesar del exceso de peso, apenas tenían grasa en el páncreas, sino que tenían depósitos de grasa en el hígado. "Las acumulaciones de grasa fuera del tejido adiposo, por ejemplo, en el hígado, los músculos o incluso los huesos, tienen un efecto negativo en estos órganos y en todo el cuerpo. El impacto de las células grasas en el páncreas no ha estado claro hasta ahora", según los autores del trabajo.
Su equipo dividió a los animales con sobrepeso propensos a la diabetes en dos grupos. Al primero se le permitió comer todo lo que quisieran cuando desearan. El segundo se sometió a un régimen de ayuno intermitente: un día los roedores recibieron comida ilimitada y al día siguiente no fueron alimentados en absoluto. Después de cinco semanas, observaron diferencias en el páncreas de los ratones: las células grasas se acumularon en el primer grupo; mientras que en el segundo apenas tenían depósitos de grasa en el páncreas.

Para averiguar cómo las células grasas pueden afectar la función del páncreas, aislaron células precursoras de adipocitos del páncreas de ratones y les permitieron diferenciarse en células grasas maduras. Si las células grasas maduras se cultivaran posteriormente junto con los islotes de Langerhans del páncreas, las células beta de los islotes segregarían cada vez más insulina.
Los autores aducen que el aumento de la secreción de insulina hace que los islotes de Langerhans de animales propensos a la diabetes se agotan más rápidamente y, después de algún tiempo, dejan de funcionar completamente. De esta manera, la acumulación de grasa en el páncreas podría contribuir al desarrollo de la diabetes tipo 2".

martes, 15 de octubre de 2019

El ejercicio físico regular combate el estreñimiento crónico

El ejercicio físico mejora en general el funcionamiento de cualquier órgano y aparato de nuestro cuerpo. Sus beneficios también abarcan la motilidad intestinal, produciéndose una mejora de dicha función, lo cual ayuda a evitar molestos procesos de estreñimiento crónico. El siguiente artículo comprende la revisión sistemática de una serie de trabajos previos, realizando un metanálisis de los mismos:

Scand J Gastroenterol. 2019 febrero; 54 (2): 169-177. doi: 10.1080 / 00365521.2019.1568544.
Terapia de ejercicio en pacientes con estreñimiento: una revisión sistemática y metanálisis de ensayos controlados aleatorios.
Gao R, Tao Y, Zhou C, Li J, Wang X, Chen L, Li F, Guo L.
Escuela de Enfermería, Universidad de Jilin, Changchun, Jilin, China. Escuela de Educación Física y Entrenamiento Deportivo, Universidad del Deporte de Shanghai, Distrito Yangpu, Shanghai, China.

ANTECEDENTES:
La terapia con ejercicios ha demostrado una eficacia significativa como medio para tratar diversas enfermedades intestinales, pero su papel en el tratamiento del estreñimiento aún no está claro. El objetivo de este estudio fue analizar los efectos del ejercicio sobre el estreñimiento mediante una revisión sistemática y un metanálisis.

MÉTODOS
Se realizaron búsquedas en PubMed, Web of Science, EMBASE, Cochrane Library y tres bases de datos chinas [Wanfang Database, Chinese Biomedical Literature (CBM) y China National Knowledge Infrastructure (CNKI)] en busca de estudios relevantes publicados hasta junio de 2018. Los estudios elegibles se seleccionaron de acuerdo con la declaración de PRISMA. Los principales resultados de interés fueron los cambios en los síntomas gastrointestinales.

RESULTADOS
Se incluyeron un total de nueve ensayos controlados aleatorios con 680 participantes. Ocho estudios incluyeron ejercicio aeróbico y solo un estudio incluyó ejercicio anaeróbico. Los ejercicios aeróbicos incluidos fueron Qigong, caminar y movimiento físico. Los resultados de esta revisión sistemática y metaanálisis indicaron que el ejercicio tuvo beneficios significativos como un medio para mejorar los síntomas de los pacientes con estreñimiento [riesgo relativo (RR) = 1,97; IC 95%: 1.19, 3.27; p = .009; I2 = 91,3%]. Los análisis de subgrupos mostraron que el ejercicio aeróbico (RR = 2.42; IC 95%: 1.34, 4.36; p = .000; I2 = 88%) tuvo un efecto positivo similar sobre el estreñimiento. Sin embargo, estos resultados se asociaron con un alto riesgo de sesgo.

CONCLUSIÓN:
Nuestros resultados sugieren que el ejercicio puede ser una opción de tratamiento factible y efectiva para pacientes con estreñimiento. Sin embargo, debido a deficiencias metodológicas, el efecto real de esta intervención no puede determinarse definitivamente. Por lo tanto, los investigadores deberían diseñar estudios más rigurosos para evaluar el efecto del ejercicio sobre el estreñimiento.

Tópico a desmontar: el colesterol dietético aumenta el colesterol en sangre

Hace años, se afirmaba la relación entre el consumo de alimentos altos en colesterol y el medido en sangre, alertando sobre sus efectos card...